Tweets Reflexivos

Moralito presenta tweet reflexivos
Nuestros tweets
Los mensajes publicados en formato de “tweets” por el presidente de la Organización Formación Ciudadana OFC, Luciano Homero Vásquez Riveros, y puestos al servicio de esta entidad, constituyen un llamado colectivo, firme y contundente a la reflexión y a la acción frente a la evidente crisis de los valores morales, éticos y cívicos que afecta a nuestra sociedad.A través de estos contenidos, se articula un discurso coherente y sostenido que aborda temas esenciales, desde la importancia del bien común hasta las consecuencias de la doble moral, cada mensaje no solo invita a la reflexión individual, sino que también expone, de manera crítica, las debilidades estructurales en la formación ciudadana, subrayando la urgencia de priorizar la educación en valores y principios en todos los niveles de la sociedad.En este contexto, una parte significativa de estos mensajes gira en torno a la necesidad impostergable de rescatar y fortalecer una cultura de integridad ciudadana, reconociéndolo como base primordial para la conformación de una sociedad cada vez más civilizada, humana y justa.

Esta iniciativa responde, además, a la necesidad de conectar de manera permanente con la realidad social que nos impacta, utilizando los medios y las redes sociales como canales estratégicos para generar conciencia, pues estos mensajes hacen referencia directa a problemáticas como la corrupción, la inmoralidad, el incivismos, la violencia y la desintegración familiar.
En conjunto, estos “tweets” trascienden su formato breve para constituirse en una campaña continua de concientización social, impulsada por la OFC, orientada a reafirmar la importancia vital de los valores morales, éticos y cívicos como pilares irremplazables para el progreso de las familias, el desarrollo de la nación, la estabilidad y el bienestar del colectivo.

A continuación, se presentan estos mensajes:
Precisamente la humanidad:
Debe volver a permitir la fluidez del bien común, proyectándonos hacía la formación ciudadana, basada en una educación que permita crear cultura en los valores morales y poder expresar las sensibilidades humanas por medio a la conducta y, actuar como ciudadanos civilizados, humanos y justos.

Cada día nos iremos: 
Uniendo más y más ciudadanos conscientes a las descomposiciones en las relaciones familiares, sociales y laborales, realidades que nos están deformando como ciudadanía.

Trabajamos día a día:
Para que la sociedad comprenda en estos momentos, como en el transcurrir del tiempo, que la educación y formación hacía cada ciudadano debe ser fundamental, priorizándola por el bien de todos. especialmente de nuestros niños y adolescentes.

Toda sociedad:
Independientemente de ser civilizada o no, dependen de la conducta y comportamientos que ejercemos como niños, adolescentes y adultos, la diferencia de una con la otra es; sí asumen o no la conciencia moral, ética y cívica, que nos hacen ser sensibles o no.

Desde décadas hemos visto:
Como la formación y educación para mantener cultura en la fluidez del bien común, se han abandonado imponiéndolo a la ciudadanía, en estos cambios globales que visualizamos, por lo tanto; es fundamental retomar el desarrollo humano para protección de las generaciones.

Ciudadanos es fundamental:
Comprender que debemos rescatar el bien común, unidos como familias, sociedad y estado, con sentido común para proteger los niños y adolescentes, ellos se merecen una mejor sociedad más civilizada, humana y justa.

Ciudadanos reflexión:
Por el bien de nuestras sociedades, es prioridad pensar en nuestros niños y adolescentes, por su presente y futuro, como estar prevenidos de los nuevos cambios que tenderemos que asumir como sociedad tecnológica.

Ciudadanos necesitamos:
Concientizarnos cada vez más sobre la educación, formación para el desarrollo de la conciencia ciudadana y, como humanidad volvamos a dejar fluir el bien común.

Nuestra sociedad moderna:
Al igual que la sociedad del pasado debe recurrir a las normas morales, por el daño causado a las sensibilidades humanas en las relaciones del uno con el otro.

Mientras muchos callamos:
Las sociedades se están distorsionando más y más, al punto de poder los sentimientos y con ello nuestra calidad de vida, en felicidad y seguridad social.

Es nuestra responsabilidad:
Asumir una educación eficiente de la mano con los valores morales, los principios éticos y cívicos, inculcada hacía los estudiantes.

Necesita orientaciones, asesoramientos morales, éticos y cívicos permanentes para que así se convierta en hábito natural, logrando las armonías sociales, sin hacerle daño a los demás.

Es fundamental para la sociedad dominicana:
Que los ciudadanos practiquen y ejerzan con carácter las normas morales, evitando perjudicarse hacía sí mismo como a los demás.

En siglos o décadas pasadas:
Cuando una pandemia nos afectaba como ciudadanía, era fácil expresar las sensibilidades humanas, pues nuestros ancestros educaban y formaban como algo natural el bien común, pensábamos en los demás como uno mismo.

Las medidas que debe adoptar las autoridades:
Para protegernos del #coronavirus es garantizar las condiciones para que el colectivo actúe con carácter solidario hacía si mismo y con los demás, anteponiendo el bien común, que es hacer lo que beneficia a todos en sociedad.

El orden social:
Se ha visto interrumpido, los ciudadanos no estábamos preparados para algo el: #CoronavirusenRD ahora debemos pensar en el nuevo orden social, para qué las generaciones puedan asumirlo con normalidad.

Ciudadanos:
Estamos pasando por situaciones difíciles como humanidad, el #CoronavirusRD es una terrible realidad, los momentos ameritan luchar y preservar la vida, y que nos silban sus experiencias para que las generaciones venideras estén preparadas para los nuevos procesos que viviremos en el Planeta.

Una sociedad:
Dónde no exista una cultura moral y ética, se convierte en una sociedad inmoral.

Parte de la filosofía que perfecciona la moral, como las obligaciones del hombre y la mujer en su medio familiar, social, personal y laboral.

El hecho moral:
Es algo establecido en todas las acciones humanas, sin el somos incapaces de asumir acciones con conciencia, nos establecen el discernimiento para saber si una acción es correcta o no.

Él terminó moral:
Significa costumbres y normas adquiridas por los hábitos, por lo tanto; es razón fundamental para ser asumidos en la conducta y los comportamientos desde la niñez hacía la adultez.

Reflexionemos:
A la falta y abandono desde la educación familiar, centros de estudios y sociedad en general, quiénes marcadamente se van desentendido de enseñar e inculcar los valores morales, éticos y cívicos.

Es de vital urgencia:
Inculcar, enseñar y orientar en los valores morales, éticos y cívicos hacía nuestros niños y adolescentes, como a cada estudiante y ciudadano.

Nuestras actitudes, acciones y ejemplos:
Hablan por nosotros mismos, por lo tanto; actuemos apegados a una conducta y palabras basadas con ejemplos en las buenas costumbres, decencias, vergüenza y principios éticos.

El honor:
Cualidad moral que poseemos y muchos los ignoramos, demostrándolo en los roles familiar, social y laboral, por la poca transparencia hacía lo ético, que desorientan a los más jóvenes. 

Una realidad que afecta:
Muchos no nos atrevemos actuar, ni hablar con conceptos en los valores morales por el temor a ser identificada la doble moral, que ocultamos cuando hacemos lo contrario de nuestras palabras.

Sabes que rescatar la educación moral, ética y cívica:
Es una responsabilidad estatal y, en la actualidad es una urgencia nacional, es la importancia de capacitarnos en la formación ciudadana, nos enseña a poner en prácticas los deberes y derechos.

Es vital para la armonía y seguridad ciudadana:
Que la ciudadanía cuente con las condiciones para educar y formar a los niños y adolescentes, con una clara visión de moral, ética y cívica.

La juventud indudablemente necesita saber sobre:
Las normas morales, las buenas costumbres, decencias, respeto, tolerancia, vergüenza, sintiéndose ser humanos.

El valor moral:
Cualidades y virtudes que todos poseemos, pero muy marcadamente, muchos preferimos transformar en un mal social que es la doble moral.

En la actualidad, podemos observar:
Qué conviene más una precaria calidad educativa, qué una educación eficiente idónea moral, ética y cívica.

Es responsabilidad asumir:
Por las familias, escuelas, sociedad y estado, una educación eficiente, con calidad humana de la mano con los valores morales, los principios éticos y cívicos.

Es de urgencia nacional:
Entender lo vital y necesario de volver a retomar una educación que desarrolle la conciencia ciudadana para el bienestar de las familias, sociedad y Estado.

Principal padre de la patria quisqueyana, propulsor de los valores morales dijo: por sus hechos los conoceréis.

Juan Pablo Duarte y Diez:
La política no es una especulación; es la ciencia más pura y la más digna después de la filosofía de ocupar las inteligencias nobles.

Restaurador y patriota, fue un hombre de un valor moral fabuloso, desarrollando la guerra de guerrillas, el cual es reconocido por sus méritos independentistas.

Fue un militante decidido que con carácter moral y determinación disparó el trabucazo el 27 de febrero de 1844, en la puerta de la Misericordia, dando inicio a la independencia de la República Dominicana.

Por su valor, coraje y luchas patrióticas dijo con alto grado moral "YO SOY LA BANDERA NACIONAL”.

Penosamente observamos:
Que más conviene una precaria calidad educativa, que una educación moral, intelectual y competitiva.

Reflexionemos:
Sobre la mala calidad educativa para formar ciudadanos con fundamentos morales, éticos y cívicos.

Es fundamental para las generaciones:
Que los ciudadanos practiquen, prediquen, ejerzan en su actuar los ejemplos morales, éticos y cívicos.

Como formadores:
Es un deber orientar, asesorar y facilitar a los niños como adolescentes, una clara visión de las consecuencias que conllevan los actos inmorales, de corrupción e incivismo.

Una realidad social:
Solo volviendo a ejercer los valores morales, éticos y cívicos, podremos contrarrestar los males y conflictos sociales que catastróficamente nos afectan a todos.

La inteligencia:
Que sustenta los fundamentos éticos hacía los valores morales, es un peligro para los farsantes que sustentan la doble moral.

Es de urgencia nacional:
Asumir programas de estrategias ciudadanas, que nos conlleve en unión contrarrestar las descomposiciones y distorsiones que se generalizan en los comportamientos y las conductas.

La corrupción, las inmoralidades e incivismo:
Es el mayor daño social que pueden generalizar los ciudadanos a través de sus comportamientos.

Cuando comprendamos:
Que somos ciudadanos asumiendo deberes y derechos y que estos dependen para su aplicación; la educación y formación moral, ética y cívica, de ser así, entonces garantizamos seguridad, felicidad, progresos, competitividad y desarrollo de la Nación.

Los estudiantes necesitan:
Fortalecer sus conocimientos en las normas morales, ética y cívica, para desarrollar sus comportamientos y conductas hacía la conciencia con integridad.

Es sumamente importante comprender:
Que como adultos y mayores somos un reflejo que a través de nuestros comportamientos, actitudes, palabras y ejemplos, se lo transmitimos a nuestros hijos, niños y adolescentes.

Muchas cosas que dejamos pasar por alto:
Cuando las observamos o analizamos nos damos cuenta de nuestras propias ignorancias, por las consecuencias que arrastran las conductas de los niños y adolescente, como de quienes dependen de nuestras capacidades.

Cómo padres, adultos y mayores:
Debemos comprender que los niños y adolescentes, necesitan con urgencia de nuestras palabras, acciones y ejemplos morales, éticos y cívicos, para transferírselas en su educación y formación.

En una sociedad inmoral:
Hablar de los valores morales como de la ética, es herir y atentar en contra de los intereses de ciertas voces sociales.

En una sociedad:
Que no exista una cultura moral, ética y cívica, se convierte en una sociedad donde las acciones, palabras y ejemplos de inmoralidades, corrupciones e incivismo predominan.

Los valores morales:
Son normas y costumbres que nos hacen discernir sobre el bien y el mal, de lo correcto a lo incorrecto, de lo justo a lo injusto.

Fiel discípulo del padre de la patria: Juan Pablo Duarte y Díez, qué diría de los dirigentes políticos que formó para ser íntegros, con una visión del ciudadano correcto, el cual procure el desarrollo y progreso de las familias, sociedad y Estado, como la permanencia de esta doctrina filosófica hacía las generaciones.

Nos obligan con carácter personal ser ciudadanos dignos y capaces, con un alto sentido para expresar conciencia ciudadana.

En estos tiempos de conflictos sociales:
La moral, la ética y la cívica, juegan un papel fundamental para las soluciones de los conflictos y males sociales.

Como parte de la sociedad:
Nuestros comportamientos y conductas deben estar determinadas para actuar en palabras y ejemplos moral, ético y cívico.

El honor:
Cualidad moral que todos poseemos y tantos adultos y mayores preferimos ignorar reflexiona.

Como sociedad:
Cuando no inculcamos las normas morales, éticas y cívicas, nos hacemos cómplices como ciudadanos de estas distorsiones sociales, que nos hacen confundir de lo moral a lo inmoral, de lo ético a lo antiético, de lo cívico a lo anti cívico.

Son las virtudes y cualidades morales:
Las que nos hacen ser hombres y mujeres expresando sensibilidades humanas, nos desarrollan la conciencia para ser civilizados, humanos y justos, que permite fluir el bien común.

Son las generaciones:
Receptoras de confianzas, por lo tanto; formémoslas con las normas morales, éticas y cívicas, para que asuman el bien social, las armonías y seguridad ciudadana.

Cuándo los formadores:
Se encargan de educar, formar, inculcando las normas morales, éticas y cívicas, es entonces cuando nos introducimos como ciudadanos asumiendo los deberes y derechos con dignidad y transparencia ante la familia, sociedad y Estado.

Son nuestras actitudes, acciones, palabras y ejemplos:
Transmisores de conductas hacía los más jóvenes los cuales; necesitan de la formación ciudadana para desarrollar su conciencia moral, ética y cívica.

Es una actitud moral que no nos dejan presumir de nuestros logros, reconocemos nuestros fracasos como debilidades, sin orgullo.

No son momentos:
De ironías, ni egoísmo, son momentos de fomentar los valores morales, éticos y cívicos hacia cada niño, adolescente y adulto.

En la República Dominicana:
Existe muy marcada la doble moral, pues así observamos cuándo se habla de tomar medidas efectivas para prevenir o evitar, con soluciones los males y conflictos sociales.

Como ciudadanos conformando la sociedad:
Debemos tener bien claro; que nuestros comportamientos siempre deben estar determinados para actuar en los valores morales, éticos y cívicos.

Sabes que es la MORAL:
Se la enseñas o educas a tus hijos, niños y adolescentes, das ejemplos.

Son Los Valores morales:
Normas y costumbres que nos hacen ser mejores seres humanos, nos dan capacidad para discernir en todas las acciones o decisiones que se nos presentan en el trascurso de la vida.

Son Las Normas Morales:
Que nos dan las capacidades humanas para sentir y velar por las buenas acciones a través de las conductas, reflejándose en las relaciones familiares, personales, sociales y laborales, definiendo comportamientos éticos.

Es necesario:
Como adultos y mayores reflexionar a los ejemplos de inmoralidad, corrupción e incivismo, que vamos asumiendo y, transmitiendo a los niños y adolescentes.

Nuestros deberes y derechos:
Nos responsabilizan para ser ciudadanos cada vez más correctos cómo capaces, con un alto sentido de los principios ciudadanos de integridad.

Dediquemos un momento:
Para pensar sobre el presente cómo futuro de los niños y adolescentes, la clase de sociedad que hemos creado y, vamos conformándoles como ciudadanos propensos al salvajismo, inhumana e injusta. |

En una sociedad:
Donde no exista cultura moral, ética y cívica, se convierte en una sociedad donde es común y generalizado que fluyan las palabras y ejemplos de inmoralidad, corrupción e incivismo.

Mientras existan jóvenes:
Con deseos de superación son esperanza de sociedades donde fluyan los sentimientos divinos, morales, éticos y cívicos.

La honestidad:
Cualidad moral que todos poseemos de manera consciente o no, pero muchos prefieren ignorar, afectando los principios éticos.

Las violencias, los crímenes y el irrespeto:
Como todos los males y conflictos sociales que nos afectan, son causados por las ausencias morales, éticas y cívicas.

Es importante comprender:
Que somos los adultos como mayores, un reflejo de las palabras, comportamientos, actitudes y ejemplos sean correctas o no.

Es urgente comprender:
Que, por las ausencias de una educación y formación en las normas morales, éticas y cívicas, es que estamos creando y sufriendo tantos males y conflictos sociales. 

Son las generaciones venideras:
Receptoras de confianza, por lo tanto; formémoslas con las normas morales, para su desarrollo humano en favor de la fluidez del Bien Común.

Cuando no nos educan:
En los valores morales, es entonces cuando nos convertimos en hombres y mujeres sin formación a las buenas costumbres y principios.

Es de urgencia nacional:
Como familias, docentes, dirigentes sociales y políticos, fomentar las normas morales, los principios éticos y los valores cívicos, pues tu sociedad te lo exclama, no resiste tanta descomposición en las sensibilidades humanas.

La moral:
Aparece en nuestros ancestros cuándo fue necesario regular el comportamiento que provocaba daño a las armonías sociales, cómo del uno con el otro.

Cuando una sociedad:
Desenmascara a las voces culpables de las confusiones morales, éticas y cívicas, es entonces; cuándo a estas voces perjudiciales y dañinas, no se les prestará atención alguna.

La reflexión:
Sentido necesario para lograr decidir transformar las palabras y los ejemplos entorpecedores del bien colectivo, en dejar fluir el Bien Común, por el sentido común.

Ciudadanos mientras:
Muchos callamos nuestra sociedad se nos va desintegrando moralmente, éticamente y cívicamente, y con ella; nuestra calidad de vida con seguridad ciudadana.

Una sociedad:
Constituida en un estado de derecho, es la responsabilidad de cada ciudadano, conocer y aplicar sus deberes y derechos conferidos.

Es deber ciudadano:
Identificar todas las acciones que son permitidas en la sociedad como las que nos son permitidas.

Cuándo los ciudadanos:
Se sienten dignos cómo útiles, entonces expresamos el orgullo por la patria, por ser entes de los ejemplos correctos hacía los presentes como futuros ciudadanos.

Es nuestro deber:
Cumplir con tiempo al pago de nuestros impuestos, manteniendo el suficiente cuidado de todos los documentos requeridos.

Nuestra sociedad moderna:
Al igual que en la antigüedad, debe volver a recurrir a desarrollar las normas morales por el daño causado a las armonías sociales, las relaciones familiares, como del uno con el otro.

Es de urgencia nacional:
Crear cómo fortalecer los programas y proyectos que procuren el desarrollo de los valores morales, éticos y cívicos, así aseguramos ciudadanos cada vez más dignos y capaces.

Seamos ecos:
De las enseñanzas que nos ofrecen los valores morales logrando ser cada día más una Nación armoniosa, donde fluya el bien común.

Es una emergencia:
Luchar por el presente y futuro de nuestras generaciones, hoy que aún contamos con juventud y fuerzas, porqué en el mañana, nos será muy tarde.

Es de urgencia nacional:
Entender y hacer entender sobre lo vital de retomar la materia de Moral y Cívica, para favor del bien social.

Cuando no inculcamos:
Buenas costumbres y principios, nos hacemos cómplices de esta distorsionada sociedad, que observamos en todo momento, a través de las relaciones familiares, sociales y laborales.

Los niños y adolescentes:
Sus comportamientos y conductas son un reflejo de lo transmitido, en sus procesos de crecimientos, reflexiona.

La esperanza:
Es un sentimiento que nos hace esperar de una manera alentadora, un cambio de cualquier índole es precisamente lo que necesitamos para convivir en una sociedad más civilizada, humana y justa.

La solución hacía:
Los males y conflictos sociales, no está en un reducido grupo social, es en un plan nacional de desarrollo moral, ético y cívico, dirigido fundamentalmente hacía los niños, adolescentes, familias y ciudadanos más vulnerables, de toda esfera y clase social.

Son los niños y adolescentes:
Las generaciones venideras, están llenas de esperanzas renovadoras de ideales, que nos hacen luchar por ellas, por su sociedad cada vez más civilizada, humana y justa, reflexiona por su educación y formación recibida.

Es de urgencia nacional:
Que todos de una y por todas reflexionemos, llegando a despertar el sentido común de la conciencia moral para demostrar:
Humildad.
Solidaridad.
Tolerancia.
Autoestima.
Amor.
Respeto.
Entre otras virtudes y cualidades.

Los aportes sociales:
Cuando son justos y nobles basados para la conformación de una mejor sociedad, debe ser asumido por cada ciudadano y autoridad.

Cuando comprendamos:
Lo vital que es fomentar las normas morales, éticas y cívicas, contaremos con armonías, felicidad y seguridad, en la sociedad.

Al crear conciencia ciudadana:
Comprenderemos que de nuestras acciones y comportamientos, roles, obligaciones y responsabilidades, dependen las conductas y palabras con integridad hacía los más jóvenes, son el futuro de la Nación.

Un camino correcto:
Decidido y firme, es un camino de actitud moral y jamás será imposible de desviar por sus caminantes.

La pérdida de las normas morales:
Nos están llevando cada vez más a perder nuestras sensibilidades humanas, transformando nuestros sentimientos en artificiales, materiales y virtuales.

¿Será verdad?
Que estamos conscientes sobre la clase de sociedad que les vamos a transferir a nuestros hijos, niños y adolescentes.

Cómo seres humanos:
Estamos expuestos a decisiones equivocadas por lo cual; debemos saber sacar provecho a los errores cometidos, en busca de poderlos corregir con humildad.

Los valores morales:
Fuente de todo bien social, solamente podemos conocer de sus enseñanzas, cuando empezamos a ponerlos en prácticas en nuestras vidas.

Existe una condición en nuestras palabras:
Que nos hacen ser hombres y mujeres flexibles a la falsedad, la cual definimos como la mentira.

Existe un alto por ciento:
De jóvenes que indudablemente necesitan conocer sobre los valores morales, para que se pueda transmitir el bien común, cuándo asuman su deber y derechos conferidos.

Conscientes de la realidad moral:
Demostrada en las familias y sociedad nos preguntamos; por qué en el olvido la educación ética, moral y cívica hacía las generaciones.

Nuestras responsabilidades:
Hacía las generaciones nos deben obligan a identificar las conductas de inmoralidad, corruptas e incívicas, para estar en posibilidades de prevenirlas y evitar transferirlas hacía niños y adolescentes.

Es nuestro deber como derecho:
Actuar acordé con la moral, la ética y la cívica, fomentando todas las normas morales hacía nuestras generaciones.

Era imposible vivir en soledad:
Es por esto que las familias primitivas como medio de subsistencia se unieron, creando la sociedad.

Es para la República Dominicana:
De suma importancia que cada ciudadano asuma un compromiso de manera personal y sincera de acabar con los actos de inmoralidad, corrupción e incivismo.

Tantos ciudadanos no nos atrevemos:
Hablar sobre los valores morales por temor a ser descubierta la doble moral, cuándo hacemos lo contrario de nuestras palabras que demuestran por medios a su hechos.

Solo volviendo a ejercer:
Las normas morales, la ética y cívica, podremos contrarrestar los males sociales que terriblemente nos afectan a todos, haciendo su mayor victima nuestros niños y adolescentes.

La educación de calidad:
Junto a los aportes sociales no deben estar dirigido a un reducido o segmentado en un grupo social, tienen que llegar hacía la parte más vulnerables de la sociedad.

Reflexionemos:
Hacía la falta de una de educación de calidad, como de formación de integridad desde las familias y escuelas.

En una sociedad inmoral:
Hablar de los valores morales y de la ética, es como herir y atentar contra las voces sociales que mantienen el estatus corrupto.

Nuestra sociedad:
Ha sido bombardeada por un sin número de actos inmorales y de corrupción, ella necesita urgentemente de tú reflexión para volver a los comportamientos éticos, morales y cívicos.

Las corrupciones y las inmoralidades:
Es el mayor daño social, familiar y estatal, que pueden generalizar los comportamientos ciudadanos.

Tus ejemplos correctos:
Son enseñanzas morales, éticas y cívicas, las cuales dignamente podemos ofrecerles hacía nuestros hijos, sobrinos, nietos, niños, adolescentes, a todos los demás, súmelos ellos sabrán agradecer.

Es de reflexión educacional:
No dejar que se olviden nuestros valores patrios, ya que nuestros jóvenes y estudiantes con dificultades los están recordando.

Cuando logremos unirnos como ciudadanos:
Iremos día a día visualizando una sociedad más moral, más ética, más cívica, en favor de las familias, Estado, como de las generaciones.

Dijo el rey Salomón, sabio en sus palabras:
" Todo tiene su tiempo" Es muy cierto; pero en nuestra sociedad, si no tomamos medidas a tiempo se extinguirá el bien común.

La unión es la fuerza:
Despertadora para transformar las inmoralidades y las corrupciones en decisiones transparentes con justicia divina, social, moral, ética y cívica.

Cada día evidenciamos más y más:
Los actos inhumanos que fortalecen los males y conflictos sociales, por las avaricias que sustenta la corrupción.

El tiempo está pasando:
Y nuestros niños creciendo, y nuestros ejemplos de inmoralidades aumentando, los cuales se los transmitimos a nuestros niños y adolescentes.

Un aspecto fundamental del ser humano:
No es decir lo que creé según sus circunstancias, es hacer real el ideal correcto en el comportamiento humano, manteniendo la conducta moral, ética y cívica, para la fluidez del Bien Común.

En la amistad como con la pareja:
La verdad, es el principio de los sentimientos sinceros.

Los actos inhumanos:
Son fortalecidos por los males y conflictos sociales y, estos se sustentan por las avaricias desmedidas que hacen mantener un estatus corrupto, que atropellan los valores morales.

Cuántos ciudadanos:
Deben reflexionar a sus palabras, ante la sociedad, las generaciones que observa sus comportamientos que excluyentes en la moral, la ética y la cívica, cuándo hacen lo contrario de sus palabras, basados en sus hechos, palabras y acciones.

Ciudadanos la lectura:
Continúa es primordial para nuestros conocimientos como educación personal, nos dan capacidades intelectuales, técnicas y científicas, que nos hacen saber actuar correctamente, corrigiendo nuestras faltas cómo fallos.

Moral, Ética y Cívica:
Es lo que nos falta como ciudadanos representando el Estado, nos hacen ser más humanos, capaces, competitivos, dignos como transparentes, con sentido de vocación al servicio.

Cuándo existe voluntad ciudadana:
Lo que parece imposible, se convierte en alternativas.

Estas conscientes de tus roles sociales:
Sabes que son ejemplos para las generaciones, reflexionemos por los niños y adolescentes, que están desconociendo la formación y educación moral, ética y cívica.

Esto es para ti:
No seas ciego, sordo, ni mudo, estás conscientes de la formación moral, ética y cívica qué has recibido.

La honestidad:
Cualidad moral que nos hacen ser justos y razonables, apegados a la verdad respetando las normas y costumbres para la fluidez del bien común.

Nuestra patria necesita:
Con urgencia calidad formativa moral, ética y cívica, para volver a conquistar una sociedad con sensibilidades humanas, orgullosos de ser dominicanos.

Los Valores Morales:
Madre de toda ciencia del bien social que se reflejan en la conducta y los comportamientos correctos, justos y buenos, son acciones, actitudes y ejemplos, que desprendemos mediante las virtudes y cualidades adquiridas por las normas morales.

Cuando una Nación:
Olvida los acontecimientos históricos y fundamentales de la patria, entonces es cuando se ausentan el patriotismo y nacionalismo en la conciencia ciudadana.

Los ejemplos de la clase política:
Periodística y diligenciar de la República Dominicana, no pueden continuar siendo cuestionados por su proceder en palabras y hechos contrarios a los ejemplos morales, éticos y cívicos.

Recurrir a la formación moral, ética y cívica:
Es un bien social idóneo para los presentes como futuros ciudadanos garantizando qué, cuándo asuman sus deberes y derechos, lleven a la Nación hacía el subdesarrollo, desarrollo cómo competitividad.

Reflexión:
Los malentendidos como las posibles discusiones que puedan surgir, en muchas ocasiones son cuándo utilizamos palabras que no son comprendidas.

Reflexión:
En ocasiones las palabras mal comprendidas, las cuáles no sabemos sus definiciones, son motivos que nos hacen abandonar algún estudio, o nos llevan a confundir.

Las normas morales y principios éticos:
Son inculcados por las familias, siendo estos reforzados por las escuelas y sociedad en general.

Las normas morales y principios éticos:
Influyen en base en las normas y reglas impuestas por la sociedad, de esto depende la fluidez del bien común.

Resulta en tantas ocasione vergonzoso:
Que los más pequeños sean quiénes enseñen a los adultos y mayores a no incurrir en conductas inmorales y corruptas.

Actualmente estamos perdiendo:
Las sensibilidades humanas por las ausencias de inculcarnos formación en los valores morales, los cuáles debemos
adaptar a los nuevos tiempos tecnológicos y virtuales.

La unión ciudadana:
Son fuerzas despertadoras para lograr transformar la inmoralidad, la corrupción e incivismo, en decisiones transparentes, con justicia social moral, ética y cívica.

En algún momento: 
Tendremos que despertar, uniéndonos por una calidad idónea formativa de integridad ciudadana, desde los hogares, centros de estudios y sociedad en general.

Es nuestra misión:
Rescatar los valores morales, éticos y cívicos y, conllevar a la ciudadanía hacía las reflexiones para decidir unirnos como familias, sociedad y gobierno, asumiendo el desarrollo humano.

Si tan solo:
Cada usuario de estás redes sociales reflexionaran por su familia, sociedad, Estado, como generaciones, otra sociedad tendríamos o comenzaríamos a transferir hacía los niños y adolescentes.

Es vital convertirnos:
En transmisores morales, éticos y cívicos hacia sí mismo, como con los demás y, a la vez desplazándoselas a nuestros hijos, niños y adolescentes, futuras generaciones.

Una formación ciudadana:
Eficiente nos garantiza a las mínimas expresiones los conflictos y males sociales, como al atrasó social que emanan del mal comportamiento ciudadano.

La condición de la palabra valor:
Puede ser confundida por el valor material, pero jamás será confundida por el valor moral, ético y cívico.

En estos tiempos:
De conflictos y confusiones en las relaciones familiares, la moral como la ética, son instrumentos fundamentales y necesarios para las soluciones en las desuniones y distorsiones sentimentales.

Ser adolescente es:
No tener complicidad con el pasado, sus ejemplos y palabras ante la sociedad, depende de la formación que les inculcan o reciben en los comportamientos de sus familias, las escuelas, de los ciudadanos y autoridades.


Que es la Moral
Podemos definirla como el conjunto de creencias y circunstancias que determinan que un hombre o una mujer a lo largo de su vida logro ser buen ciudadano, justo, honesto, familiar, capaz, útil a su sociedad. Estas reglas, normas, costumbres y disciplinas son las que rigen nuestras conductas como seres humanos en relación con la sociedad como con consigo mismo.

Por lo tanto:
La existencia de la moral se fundamenta en nuestra conciencia mediante los actos voluntarios, se relaciona con nuestra decisión de elegir un comportamiento determinando la acción del acto ya sea positivo o negativo, en libertad social.

Los conceptos y creencias son generalizados en la sociedad como reguladores del buen comportamiento, abarcando las acciones de los ciudadanos en todas sus manifestaciones.

Es decir; la moral orienta al ciudadano, acerca del bien o del mal, de lo correcto a lo incorrecto y es por esto que cuando estamos ausentes, carentes, de la formación moral, la sociedad se encarga de juzgar los comportamientos de los ciudadanos catalogándonos en un alto índice de inmoralidad.

Debemos estar claros que las sociedades dependen del uso generalizado de Los Valores Morales para su existencia, pues la historia nos ha demostrado lo que pasa a lo largo y hacho de aquellas sociedades que se han desligado de estos principios.

Entonces podemos entender que la moral se basa en las virtudes que nuestra conciencia nos dicta, siendo estas adquiridas por las costumbres inculcadas y aprendidas en la educación familiar y, que deben ser estas normas, principios, costumbres y disciplinas reforzadas por los centros de estudios y sociedad.

Nuestra sociedad Quisqueyana necesita del uso generalizado de la Moral, Ética y Cívica en cada ciudadano, para que exista una sana y armoniosa convivencias entre todos y para todos.

Permitiendo ausentarnos cada vez más de los males sociales que crean las  vulnerabilidades ciudadanas.

Donde hoy en día estamos viviendo por medio a las delincuencias, las violencias, las corrupciones, el irrespeto a las leyes reguladoras del orden social, consumos de sustancias adictivas, las desuniones familiares, la perdida de las sensibilidades humanas, las influencias y manipulaciones, que se van derivando de los males que nos aquejan, y por ende desorientan y convierten a nuestros jóvenes en sus principales víctimas.

Son estos futuros ciudadanos que se ven envueltos, participado activamente en todos estos conflictos y males sociales que han hecho a muchas de nuestras familias llorar lágrimas de sangres, sin poder hacer nada por sus vulnerabilidades.

Es por lo que hacemos un llamado a todos:

Familias, maestros, profesores, formadores, gobernantes, dirigentes, representantes sociales, autoridades en general, debemos entender que es un deber y derecho asumir los roles como responsabilidades ante la sociedad, para desarrollar, inculcar, enseñar, educar y formar fortaleciendo Los Valores Morales, Éticos y Cívicos, predicando en los discursos, actuando con el ejemplo ante la familia, ciudadanos jóvenes y sociedad, que reflejen una conciencia ciudadana con integridad.

Sin olvidar jamás que son a nuestros niños y jóvenes Quisqueyanos, los que hoy en día les estamos inculcando una mala calidad educativa y formativa para ser hombres y mujeres, útiles, potables, íntegros para cuando ocupen nuestros roles, como ciudadanos.

Entonces preguntémonos, en vista de estas realidades formativa y educativas ciudadanas.

Si seguimos fomentando los males y conflictos sociales, creados por las vulnerabilidades sociales y, que son asumidos y demostrados sin pudor por la generación líder en sus comportamientos y conductas inmorales, corruptas e incívicas.

Y de continuar así, que serán de nuestros niños y adolescentes si hoy, todos vamos sufriendo de las descomposiciones en la conciencia para actuar acorde a la integridad Moral, Ética y Cívica.

Que será de su futuro cuando ya no tengamos la capacidad de defenderlos o hacer algo por ellos.

¡Reflexionemos!

Todos, todas, es de cada uno de nosotros que dependen el presente como futuro de las generaciones, quiénes necesitan de orientaciones, asesoramientos, enseñanzas, educación y formación en los valores morales, divinos, éticos y cívicos, inculcados por medio a la familia, escuelas y sociedad.

En sus desarrollos para asumir capacidades con integridad ciudadana, demostrando ser dignos, capaces, útiles, potables y con sentido común al servicio con vocación en sus roles, sintiendo orgullo por la Nación.


Que Dios todo Poderoso deposite su mano bendita en todas nuestras consciencias ciudadanas, amén.

6 comentarios:

  1. No desmayen, continuen, que si las autoridades de su pais no saben apreciar estos proyecto sociales, que son la solucion a tantos problemas que pasan en todo los sitios por falta de los valores morales, deben saber que otras naciones sin saben aprovechar sus esfuerzos, y esos jovenes que ustedes orientan sabran en su momento dejar fluir esos valores,

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  2. M e gusta esto, es una buena forma de concientizar, exitos OFC

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