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Héroes que nos inspiran sus legados
El legado de Juan Pablo Duarte y Díez


Padres de Patria
Cuando en la Memoria Ciudadana 
La historia que dio origen a la patria se desvanece
Olvidando los pilares de su historia:
Corre el grave riesgo de ver cómo el sentimiento patriótico y el nacionalista se van ausentando en la conciencia de las generaciones presentes y venideras.
Es un deber cívico ineludible en una sociedad civilizada, humana y justa educar y formar a las nuevas generaciones en los fundamentos de nuestra identidad, para que jamás olviden las gestas de nuestros mártires y héroes, cuyo inmenso amor por la patria y su firme convicción por la independencia y soberanía.
Nos legaron la Quisqueya que hoy habitamos.
Por tanto:
Así debería ser en nuestra sociedad, asumir el deber que tenemos con la sagrada obligación de instruir y moldear a los ciudadanos que se están formando, cimentando en su conciencia nuestra historia.
Así forjamos Ciudadanos con Raíces 
Patrióticas y Nacionalistas.
Honremos la memoria de nuestros mártires y héroes, quiénes, impulsados por un profundo sentimiento independentista fundaron nuestra amada patria República Dominicana.
Ahora bien: 
Con el propósito de brindar a los estudiantes, docentes y ciudadanos una comprensión amplia y rigurosa de nuestra historia de independencia, hemos preparado la presente selección de los procesos fundamentales de nuestra historia independentista.
Este material ha sido concebido para:
Fortalecer la formación cívica de las generaciones.
Enriquecer la conciencia de la ciudadanía.
Promover los valores y principios de responsabilidad, identidad y compromiso social.
En donde: 
La Escuela de Formación Ciudadana OFC 
Pone a disposición este recurso académico y formativo, confiando en que será una herramienta útil para el aprendizaje, la reflexión crítica y la construcción de una ciudadanía responsable.
Los contenidos se presentan a continuación:

Primeros Precursores Intelectuales de Independencia
La historia de la independencia dominicana no se limita únicamente a los acontecimientos del año 1844, liderados por los padres de la patria:
Juan Pablo Duarte y Díez 
Matías Ramón Mella Castillo
Décadas antes, ya existían dominicanos que, desde el ámbito intelectual y político, sembraban las ideas de libertad y soberanía. Estos precursores, aunque no lograron consolidar un proyecto nacional duradero, aportaron al desarrollo de una conciencia emancipadora que trascendió las fronteras de la isla y se vinculó con otros movimientos del Caribe y América.
En este contexto destacamos a:

Nació el 14 de marzo de 1772, en Santo Domingo, Capitanía General de Santo Domingo.
Falleció en Tamaulipas, México, el 11 de septiembre de 1846.
Fue un literato fabulista, militar, político, periodista y catedrático dominicano, fue el primero en proclamar la separación dominicana de España, como el primero en utilizar la literatura como arma de denuncia social y política.
Sus padres lo fueron, Francisco Núñez de Cáceres y María Albor Polanco, su madre murió a pocos días de su nacimiento, siendo criado por su tía María Núñez que vivía en la pobreza.
Desde su infancia:
Núñez de Cáceres demostró gran amor por los estudios, pero su padre que era agricultor, quería que su hijo se dedicará al trabajo del campo, es por eso no le gustaba que su hijo le prestará más atención a los estudios. 
Tuvo que estudiar con los libros de sus compañeros de clase porqué no tenía todos los libros que necesitaba. 
Núñez de Cáceres pudo ganar algo de dinero para ayudar a su tía en la venta de las palomas que un conocido cazaba. 
A los 23 años, en 1795, Núñez de Cáceres obtuvo el grado de derecho civil, formó una distinguida clientela, y se convirtió en profesor en la Universidad de Santo Tomás de Aquino.
En 1799, después de la transferencia de la parte este de la isla a Francia en virtud del Tratado de Basilea, la familia de Núñez se trasladó a la Real Audiencia de Puerto Príncipe, hoy Camagüey, Cuba.
En esta ciudad, en agosto de 1800, Núñez de Cáceres fue nombrado Relator por Carlos IV y ejerció su profesión de maestro, también sirvió como asesor del gobierno de La Habana.
El 22 de noviembre del 1800, Núñez de Cáceres se casó con Juana de Mata Madrigal Cordero en la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, Camagüey, Cuba, tuvieron seis hijos.

Independencia Efímera año 1821
El 1 de diciembre del año 1821, José Núñez de Cáceres y Albor proclamó el primer intento de independencia de lo que hoy conocemos como República Dominicana
A este nuevo estado se le llamó: Estado Independiente del Haití Español y su objetivo era anexarla a la Gran Colombia de Simón Bolívar
Tras su fracaso, el territorio de Santo Domingo Español fue nuevamente anexado a la República de Haití.
Esta proclamación independentista se conoce:
La Independencia Efímera, fue muy corta, duró 2 meses y 8 días. 


Nacimiento: 2 de marzo de 1802, en Mayagüezun poblado de la colonia española de Puerto Rico, donde sus padres (comerciante andaluz) se habían trasladado temporalmente, huyendo de la ocupación de Santo Domingo por el líder haitiano Toussaint Louverture en 1801 en nombre de Francia, haciendo valer el Tratado de Basilea, luego en en el año 1809, tras la derrota de los franceses en la Batalla de Palo Hincado, da inició por esta reconquista al periodo de la "Española Boba", regresando los Duarte y Díez a Santo Domingo.
Causa de su muerte: desconocida.
Identificación de sus resto: no se ha encontrado su tumba, ni su acta de defunción.
Según versiones de historiadores: murió en el año 1865, a los 63 años de edad, en San José de Los llanos o Santo Domingo.
Sus padres fueron: Juan José Duarte RodríguezManuela Díez Jiménezla familia tuvo entre 10 y 12 hijos (algunos fallecieron muy jóvenes). 

Juan Pablo Duarte y Díez (1813-1876) Padre de la Patria
Descendencia: No, murió soltero de 63 años, en su hogar, Caracas, Venezuela.
Tuvo romance con: 
María Antonieta Bobadilla Prudencia, con quien se comprometió y le entregó una sortija.
Lluberes Álvarez Nona” considerada su gran amor, con quién 
también se comprometió, pero nunca pudieron casarse por el exilio.
Descendencia: No, murió soltera de 19 años.
Manuel Amáralos Duarte y Díez (1826-1890)
Descendencia: No, murió soltero el día de su cumpleaños de 64 años, fue el ultimo de los hermanos en fallecer.
María Francisca Duarte y Díez (1827-1889)
Descendencia: No, murió soltera de 62. 
Manuel Duarte y Díez
Descendencia: No, murió bebé 
Ana María Duarte y Díez.
Descendencia: No, murió bebé.

Desde temprana edad junto a su padre
Vicente Celestino Duarte y Díez 
Se dedicó al comercio de la familia, luego adquiere su propios negocios de madera, venta de reses y negocios de tienda en la comunidad de San José de los Llanos
Vicente Celestino contrae matrimonio el 19 de junio del año 1822 en Santo Domingoa la edad de 20 años, con María Trinidad Villeta y Ponce de León de 23 años, nacida alrededor del año  1799, proveniente de una familia reconocida en Santo Domingo, hija de Agustín de Villeta (italiano) y María Ponce de León y Pérez (dominicana).
Vicente Celestino y María Trinidad tuvieron varios hijos, crecieron prácticamente en el destierro, alejados de la posición económica relativamente acomodada que la familia tuvo antes de 1844.
 Y cargando con el peso político del apellido Duarte
La situación económica de la familia Duarte Villeta en el exilio fue difícil, habían perdido buena parte de su estabilidad comercial y patrimonial, sobrevivían con pequeños negocios, ayudas de familiares, comercio menor y apoyo entre exiliados dominicanos.
Se dice que algunos de sus descendientes permanecieron en Venezuela y otros regresaron luego a República Dominicana.

A diferencia de otras familias políticas dominicanas del siglo XIX, los descendientes directos de Vicente Celestino no alcanzaron gran protagonismo público nacional o internacional.

Que pasó con la esposa de Vicente Celestino
 María Trinidad Villeta y Ponce de León
No existe registro, ni acta de defunción de María Trinidad Villeta, hay poca información específica y pública sobre su fallecimiento o vida durante el exilio o si formó parte de la familia de su esposo que fueron expulsados al exilio en 1845. 
Vicente Celestino Duarte otorgó un poder (procuración) a su amigo y compañero trinitario, el 10 de septiembre de 1844, pues la persecución contra los trinitarios fue rápida y violenta, sobre su esposa María Trinidad Villeta no hay evidencia clara de que ella estuviera viva y en condiciones de asumir esos poderes en 1844. 
Las fuentes genealógicas y biográficas no registran su muerte exacta, pero indican que: Los hijos menores y otros miembros de la familia Duarte terminaron en el exilio en Venezuela bajo el cuidado de la abuela Manuela Díez y las tías. Es muy probable que María Trinidad haya fallecido antes o alrededor de las persecuciones, posiblemente a inicios o mediados del año 1840, lo que explicaría por qué no viaja con el esposo, ni aparece en los registros de Caracas, ni se menciona como viuda o administradora de bienes.
En esa época, otorgar poderes a un amigo o socio de confianza, especialmente en contextos políticos turbulentos, era común cuando la esposa había fallecido, estaba enferma, era de avanzada edad o no tenía experiencia en trámites comerciales, Vicente Celestino era comerciante, y sus bienes necesitaban protección activa contra posibles confiscaciones de Santana.
Los hijos reconocidos de:
Vicente CelestinoMaría Trinidad
Enrique Duarte Villeta, hijo mayor, nacido el 30 de agosto del año 1823, en Santo Domingo participó activamente en la Independencia, fue un prócer febrerista, que junto a su padre Vicente Celestino fue deportado en 1844, vivió en Caracas desde 1845, con entradas y salidas ocasionales del país, Enrique uno de los pocos miembros de la familia que aparece en documentos notariales venezolanos de finales del siglo XIX, sí estaba  vivo en el año 1891, ya que para el 22 de abril del mismo año, vendió parte de una propiedad en Caracas, específicamente una casa ubicada en la esquina del Chorro.
No se ha encontrado una fecha precisa y ampliamente documentada de su fallecimiento, fuentes genealógicas y biográficas lo describen simplemente como fallecido soltero en el exilio, Caracas, Venezuela. 
 
Vicente María Duarte Villeta, nació en el año 1825 en Santo Domingo, participó en el ambiente patriótico y revolucionario de la gesta de la Independencia, sin embargo, existen pocos detalles concretos documentados sobre acciones militares o políticas específicas realizadas por él.
Lo que sí se conoce es que:
Fue mencionado en el testamento de su abuelo Don Juan José del 30 de agosto de 1843 porque, junto a su tío Manuel Duarte, ayudaba a llevar las cuentas y el negocio de la tienda familiar.
Por su pertenencia activa al entorno patriótico de los trinitarios.
Por haber sufrido el exilio permanente como consecuencia de la causa independentista
Y por haber sido parte de la familia directamente perseguida tras la Independencia.
¿Qué pasó con él?
Cuando fue deportado junto con toda la familia Duarte, en 1845 por orden de Pedro Santana, pasando el resto de su vida en Caracas, Venezuela, vivió en condiciones modestas, como el resto de la familia en el destierro, ayudando en los negocios y apoyando a sus hermanos Enrique, María Ignacia, Romualdo Ricardo, Wenceslao Camilo, etc.). 
Una de las casas donde vivió la familia en Caracas perteneció o estuvo habitada por él hasta su fallecimiento.
Murió el 28 de agosto del año 1875 en Caracas, Venezuela, a los 50 años de edad, según los datos murió entre las esquinas de Zamuro y El Pájaro, quizás junto al patricio Juan Pablo Duarte, no se conoce con certeza la causa exacta de su muerte, falleció sin dejar descendencia conocida.

María Trinidad Ignacia Duarte Villeta, nació en Santo Domingo el 10 de agosto de 1827, llegó exiliada a Caracas en 1845, acompañando a su abuela Manuela Díez, vivió prácticamente toda su vida adulta en el exilio venezolano, nunca se casó ni tuvo descendencia.
Murió en Caracas, Venezuela, el 24 de agosto de 1873, según los registros citados por investigadores, falleció a las 7 de la mañana y fue enterrada al día siguiente, no se conserva información sobre la causa de muerte, su lugar exacto de sepultura, ni detalles médicos.
Algo interesante es que ella perteneció al núcleo familiar que convivió directamente con Juan Pablo Duarte en Caracas durante los últimos años de vida del patricio, murió apenas tres años antes que el Patricio.

Fernando Duarte Villeta, nació el 3 de junio de 1829, Santo Domingo, sin descendencia conocida, de Fernando existe poca información histórica, la documentación conservada es muy escasa, no se sabe los detalles precisos de su muerte.

María Isidora Duarte Villeta, nació el 12 de abril de 1831 en Santo Domingo, murió soltera, sobre su muerte no se conoce con claridad
la fecha exacta de su fallecimiento, causa de muerte, ni el lugar preciso de entierro.

Romualdo Ricardo Duarte Villeta, nació el 7 de febrero de 1833, en Santo Domingo, es el único que dejó descendencia. 
Se casó en Caracas el 3 de agosto de 1855 con Francisca Rodríguez Cosgaya y Sanz, tuvieron una hija, María Matilde Duarte Rodríguez (1857), quien se casó con José Ramón Ayala Bonfill y generó una amplia descendencia, que hoy se conoce como los Ayala Duarte, son los supervivientes del linaje de los Duarte y Díez a través de Vicente Celestino.

Wenceslao Camilo Duarte Villeta, nació el 28 de diciembre de 1836, en Santo Domingo, murió soltero.

Para conocimiento genealógico de los Duartes y Díez
Muchos de los hijos de Vicente Celestino Duarte y Díez vivieron en el exilio en Venezuela junto con otros miembros de la familia Duarte durante las persecuciones Políticas.

Linaje de los Duartes y Díez 
La descendencia continuo principalmente a través de Romualdo Ricardo Duarte Villeta, quién  se casó en Caracas el 3 de agosto del año 1855, con la viuda venezolana Francisca Inocencia Rodríguez (1818-?).
Tuvieron al menos una hija: María Matilde Duarte Rodríguez, nacida en 1857 en Caracas.
María Matilde se casó el 15 de enero de 1874 con el venezolano José Ramón Ayala Bofill, de este matrimonio desciende la familia Ayala Duarte de Venezuela, que ha mantenido la estirpe duartiana hasta la actualidad.
En resumen:
No existen evidencias de otras ramas de los hijos de Vicente Celestino que dejarán descendencia, algunos de ellos murieron en el exilio o solteros.
Existen menciones a posibles otras ramas en la República Dominicana, por ejemplo supuestos descendientes en San Francisco de Macorís o la Romana, pero estas informaciones no están plenamente confirmadas o documentadas oficialmente y suelen basarse en tradiciones orales, solo la línea de Romualdo Ricardo Duarte Villeta a través de su hija Matilde Ayala Duarte se menciona consistentemente como la que preservó el linaje directo de los Duarte y Díez

En el Primer exilio del 10 de septiembre de 1844, Vicente Celestino y su hijo mayor Enrique fueron deportados a los Estados Unidos, llegando a Nueva York. El resto de la familia, incluyendo su madre Manuela Díez, hermanas y otros de sus hijos, fueron expulsados poco después hacia Venezuela, Vicente se reunió con ellos en Caracas.
Estancia en Nueva York 
De: Vicente Celestino
Llegaron a Nueva York el 7 de octubre de 1844, junto con otros trinitarios, se conoce pocos detalles específicos sobre sus actividades Por Los Estados Unidos son escasos en las fuentes históricas públicas, existiendo varias versiones por la genealogía en esta estadía, Vicente Celestino era un comerciante experimentado por lo que probablemente se dedicó a buscar trabajo o apoyo económico en esa ciudad, que ya era un importante puerto comercial para la época.
No se registran actividades políticas o diplomáticas relevantes en Nueva York, su rol principal en esa etapa fue sobrevivir y mantener contacto con la causa independentista.

Su exilio en Nueva York fue breve y de supervivencia, como el de muchos otros patriotas de la época.

En 1848 Vicente Celestino llega a Caracas, Venezuela, junto con su hijo Enrique Duarte, se reencuentra con sus hijos, su madre y sus hermanos  en el exilio, Vicente encuentra un ambiente político convulso e inestable en el país, Venezuela en la década de 1840 estaba marcada por epidemias, pobreza y constantes pronunciamientos militares. 
Los exiliados dominicanos vivían con recursos limitados, dependiendo del comercio y de redes de apoyo entre compatriotas,  pudo haber sido que Vicente Celestino junto con sus compueblanos dominicanos se dedicará al comercio, especialmente en la costa central y oriental de Venezuela, La Guaira, Puerto Cabello, Cumaná, Carúpano.

El exilio significó separación de su tierra natal y dificultades para sostener a la familia, aunque también permitió mantener viva la causa independentista en el extranjero.

Vicente Celestino Duarte y Díez
Fue un ferviente convencido de las ideas políticas de su hermano Juan Pablo Duarte, formó parte del grupo de fundadores de la sociedad secreta La Trinitaria.
Esto le acarreó problemas de índole política y fue perseguido por Charles Hérard, por lo que se vio obligado a permanecer oculto en la parte oriental de la Isla Española.
El 27 de febrero de 1844 Vicente Celestino participó activamente como soldado en el movimiento independentista y formó parte de la comisión que intervino en la capitulación de las autoridades haitianas.
Luego de la gesta independentista en 1844, Pedro Santana le obligó a exiliarse en los Estados Unidos y posteriormente se trasladó a Venezuela
En 1848 retornó al país, acogiéndose a la amnistía que dispuso el Congreso Nacional Dominicano a favor de los "febrerístas", es decir los que habían participado en el movimiento independentista de febrero de 1844.

Un dato importante:
Cuando Vicente Celestino se vio obligado a salir al exilio, dejó un poder legal formal a favor de Felipe Alfaupara que administrara sus negocios, bienes y aserraderos, Alfau en los momento de la Independencia era cercano a los trinitarios, años más tarde se paso al bando santanista

Poder Notarial ó Apoderamiento
A favor de: Felipe Benicio Alfau Bustamante
Otorgado por: Vicente Celestino Duarte y Díez
De fecha: 10 de septiembre de 1844
Esta fecha coincide con el día en que Juan Pablo Duarte y otros trinitarios, incluyendo a Vicente Celestino fueron deportados al exilio por orden de la Junta Central Gubernativa controlada por Pedro Santana. Este documento que se le otorgó a Alfau, fue para que pudiera representar legalmente a Vicente Celestino en todos sus asuntos y negocios durante su exilio.

Contexto y detalles que se puede conocer:
Propósito: Permitir a Felipe Alfau actuar como apoderado general “para que a su nombre y representación entienda en todos sus negocios presentes y por venir, etc.”. 
Esto incluía administrar propiedades, realizar ventas, cobrar deudas y manejar los intereses comerciales de la familia Duarte y Díez, como heredados del padre Juan José Duarte, comerciante próspero.
Se usó en actos notariales posteriores, como la venta de propiedades familiares en noviembre de 1844, ante el notario Benito Alejandro Pérez, donde Felipe Alfau compareció en representación de Vicente Celestino

Felipe Alfau era cofundador de La Trinitaria junto a los Duarte y otros, y mantuvo una relación cercana con la familia.

Los bienes del padre de DuarteJuan José Duarte en la zona de La Atarazana como los negocios madereros de su hermano mayor, Vicente Celestino Duarte, corrieron una suerte trágica. Fueron el costo material que pagó la familia por su entrega total a la causa de la Independencia Nacional dominicana.

Que pasó realmente con los bienes de los 
Duarte y Díez
Vamos a explicar lo qué se conoce sobre su patrimonio familiar, según la historia.
Tomando como referencia dos etapas:
1- La entrega voluntaria de los recursos para la causa.
2- La confiscación y ruina bajo la tiranía de Pedro Santana.

Don ​Juan José Duarte era un próspero comerciante de artículos de marina y ferretería con un almacén ubicado en la zona de La Atarazana, cerca del río Ozama, en estos negocios, desde temprana edad sus hijos lo ayudaban, especialmente Vicente Celestino. En la actualidad, una de las calles adyacentes lleva precisamente el nombre de Vicente Celestino Duarte.

​En el período de la gesta independentista cuando se necesitaba dinero para financiar la compra de armas, pertrechos, municiones y misiones diplomáticas a favor de la causa, la familia Duarte y Díez nunca dudó en sacrificar su estabilidad económica, esto se puede evidenciar en la gesta trinitaria, sin embargo, tras los sucesivos destierros, la anexión a España y las confiscaciones, el destino de lo que quedaba de sus propiedades termino con pérdida y desmantelamiento, la gran mayoría de los bienes de la familia Duarte y Díez en Santo Domingo, se perdieron, fueron embargados o se consumieron financiando la causa independentista. 

Tras la muerte del padre del Patricio Don Juan José en noviembre de 1843, Duarte envía una carta a su madre Doña Manuela Díez y a sus hermanos, conocida como la famosa "Carta del Sacrificio", donde Juan Pablo Duarte les pide que vendieran las casas y bienes familiares que les quedaban para sostener la revolución.
Doña Manuela Díez, junto a sus hijos, cumplen con la voluntad del proyecto liberador de Juan Pablo Duarte, pusieron a disposición de la patria el dinero de las ventas del negocio de La Atarazana y otros, eran prácticamente todo el patrimonio líquido derivado de décadas de comercio que se evaporó financiando la independencia de 1844.
Citamos la "Carta del Sacrificio"
Del 4 de febrero de 1844.
En ella, Duarte, exiliado en Venezuela, pide a su familia que sacrifique la herencia paterna, incluyendo propiedades como la casa natal para financiar la independencia de la Patria.
Texto conocido en el párrafo más memorable del Patricio grabado en bronce en honor a su estatua de la Plaza Duarte de Santo Domingo.
Esta carta que presentamos a continuación, es un documento clave en la Historia Dominicana:

"El único medio que encuentro para reunirme con Uds., es independizar la Patria; para conseguirlo se necesitan recursos, recursos supremos, y cuyos recursos son, que Uds. de mancomún conmigo y nuestro hermano Vicente ofrendemos en aras de la Patria lo que a costa del amor y trabajo de nuestro padre hemos heredado.
Independizada la Patria puedo hacerme cargo del almacén, y a más, heredero del ilimitado crédito de nuestro padre, y de sus conocimientos en el ramo de Marina, nuestros negocios mejorarán y no tendremos por qué arrepentirnos de habernos mostrado dignos hijos de la Patria".

La carta completa no se conserva íntegra pero este es el pasaje que la define como "Carta del Sacrificio" y que simboliza el desprendimiento total de Juan Pablo Duarte y su familia por la causa independentista, siendo un legado que nos inspira y un ejemplo emblemático de patriotismo en la historia de República Dominicana.

Los negocios de madera del hermano del Patricio 
Vicente Celestino Duarte desempeñó un rol fundamental no solo en la logística de La Trinitaria y la Filantrópica sino también en el sustento financiero de las operaciones en el interior. 
Su campo de acción comercial eran en las comunidades de San José de los Llanos y El Seibo, donde poseía fincas dedicadas a la crianza de ganado y, principalmente, a la explotación y corte de maderas preciosas, siendo un rubro altamente lucrativo en la época.
​Cuando estalló el movimiento independentista 
Vicente Celestino descuidó por completo la administración de sus aserraderos y negocios madereros para dedicarse a movilizar a los hombres de la región Este del país en favor de la causa, sus fincas y aserraderos quedaron paralizados, lo que significó un duro golpe financiero directo para él y su familia.

​Lo que no se consumió financiando la guerra patria terminó siendo destruido o expropiado por el poder político de la época.

​En el segundo semestre de 1844, tras el triunfo de la Independencia, el general Pedro Santana tomó el control de la naciente república mediante un golpe de Estado y declaró a Juan Pablo Duarte, a Vicente Celestino y a otros trinitarios como "traidores a la patria", condenándolos al destierro perpetuo.​ 
El gobierno de Santana ordenó embargar y confiscar los bienes raíces e inmuebles de la familia Duarte y Díez, las propiedades y almacenes vinculados a ellos en Santo Domingo fueron incautados.

Resumiendo lo paso con los bienes de los Duarte y Díez 
Entre la entrega voluntaria y la confiscación:
Para cuando la familia completa fue expulsada del país en 1845, en la más absoluta indigencia, ya habían perdido o vendido todo, entre los confiscamientos e incautaciones.
La casa familiar y las posesiones madereras de Vicente Celestino en Los Llanos fueron objeto de abandono o pasaron a manos de allegados al régimen santanista, como un ejemplo es el poder legal formal a favor de Felipe Alfau.
Aunque Alfau, pasó al bando santanista, no aparecen registros notorios de que se apropiara públicamente de los bienes de Vicente Celestino, sí continuó teniendo vínculos legales y personales con sectores ligados a los Duarte, aun después de acercarse a Pedro Santana.
Una observación importante:
La relación entre antiguos trinitarios fue mucho más compleja de lo que suele enseñarse en las versiones que se escribe, pues varios trinitarios cambiaron de bando o colaboraron temporalmente con Pedro Santana por razones militares, políticas o por sus vidas. 
Al salir de su tierra, ya no les quedaba nada del próspero emporio comercial de La Atarazana ni de los lucrativos cortes de madera del Este.

Años más tarde, mientras muchas figuras políticas dominicanas lograron recuperar poder o fortuna,  Vicente Celestino cuando pudo regresar al país aprovechando una amnistía en 1848, e intentó rehacer su vida y sus negocios de madera en la zona de Los Llanos, pero la opulencia y el brillo de los antiguos negocios familiar, jamás pudieron recuperarse.

Durante el período 1854-1856
Vicente Celestino vivió en la comunidad de Los Llanos dedicado a los negocios.
En 1857 fue nombrado diputado ante la "Asamblea Revisora de Moca", y 1858 participa en la reforma de la Constitución que tuvo un enfoque más liberal y democrático, siendo un intento de limitar el poder autoritario del gobierno de la época.
Con el advenimiento de la Anexión a España, Vicente Celestino partió a Caracas, donde se reunió con su hermano Juan Pablo Duarte y en 1864 retornaron juntos a República Dominicana.
El 23 de abril de 1864 fue designado como "pagador" de las tropas restauradoras en Bermejo y en el ataque restaurador a San José de los Llanos.
Vicente Celestino fue reconocido por Gregorio Luperón por su valor y destreza, tanto en la gesta independentista como en la Guerra de la Restauración.
Después del año 1865 ya no hay más menciones de actividades, ni como funcionario, ni documentos públicos que mencionen a Vicente Celestino Duarte y Díez.
El dato de su muerte:
Proviene principalmente de un testimonio de Clemente Sosa, de un anciano de los Llanos, el cual dijo: haber conocido personalmente a Vicente Celestino en sus últimos años, relató que murió en Santo Domingo y que era querido y respetado.
Este testimonio fue recogido por el historiador Georgillo Mella Chavier y publicado en el boletín del Instituto Duartiano (1975): querido y respetado, pasó los últimos años de su vida en San José de los Llano, actualmente San Pedro de Macorís.
Fuentes oficiales confirman que:
La guerra de la Restauración dejo destrucción de archivos y la precariedad de los entierros en el siglo XIX explican por qué no se conserva tumba ni acta de defunción. 
Esto significa que el año 1865:
Se acepta como su muerte porque es el último momento en que aparece vinculado a la vida pública, pero no existe evidencia material que lo confirme.
La ausencia de pruebas concretas convirtió su muerte en un terreno fértil para mitos y relatos orales.
Existen versiones
Que afirman que fue asesinado ó desaparecido después o durante su participación en la Guerra de la Restauración, si sustentos.

Origen de la versión de asesinato ó desaparición
De Vicente Celestino
Se transmitió la idea que fue asesinado ó desaparecido en batalla ó fue víctima de una emboscada o asesinato político, porqué su cuerpo nunca apareció, ni se supo la causa de su muerte, lo que reforzó la narrativa de “desaparición”.
Tras la Restauración, había tensiones internas entre los mismos líderes restauradores, comenzaron persecuciones contra figuras vinculadas a los independentistas. Vicente Celestino estaba expuesto a rivalidades y represalias,  había cedido su patrimonio a su hermano Juan Pablo Duarte para financiar la causa independentista, estos recursos se destinaron a la compra de armas y pertrechos militares para la lucha de la Trinitaria y la proclamación de la independencia en 1844.

Al entregar su fortuna, Vicente Celestino quedó prácticamente sin patrimonio personal, esta situación lo colocó en una situación de vulnerabilidad económica, agravada por las persecuciones políticas posteriores, por ser hermano de Duarte, ser un trinitario y de los Duarte y Díez, quién participó en varias batallas, así como su presencia junto a Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez, el día del trabucazo donde fue un activo crucial para la Independencia de 1844, representando a su hermano Juan Pablo Duarte y manteniendo su convicción patriótica y soberana con sólidos sentimientos hasta el día que no se supo más de él.

Y para mantener aún más el misterio que envuelve la muerte 
De Vicente Celestino Duarte y Díez
No existen registros oficiales de su acta de defunción ni de una tumba identificada, que pueda a través del tiempo ó la genealogía a ver existido.
Esta falta de documentación alimentó la hipótesis de que no murió de forma natural, sino en circunstancias violentas y ocultas.

Lo que se registra en la historia oficial 
Es que Vicente Celestino lo fallecido en el año 1865, pero sin detalles de causa ni lugar.

¿Qué piezas que pasó con Vicente Celestino Duarte y Díez?
Favor dejar su respuesta en los comentarios del Blog
!Muchas gracias¡

Breve reseña sobre la fundación de la República Dominicana
Colegio Juan Pablo Duarte, provincia de Barahona, donde
Luciano Homero Vásquez Riveros, realizo sus estudio de bachiller.
Este resumen de nuestra historia patria:
Fue compartido con estudiantes desde 6to grado de primaria, hasta 4to de bachillerato.
Palabras de nuestros representante:
Para mí, constituye un profundo honor haber egresado de una institución que lleva el nombre del más grande forjador de nuestra nacionalidad: Juan Pablo Duarte y Díez.
Su legado representa un símbolo permanente de patriotismo, dignidad, sacrificio y compromiso con la libertad y la soberanía de la República Dominicana.
Inspirados en sus ideales y en el ejemplo histórico 
De los Padres de la Patria, asumimos el compromiso de mantener vivas sus enseñanzas y transmitirlas a las presentes y futuras generaciones, fortaleciendo la conciencia ciudadana, el amor por la nación y los valores que sustentan nuestra identidad como pueblo.
El sacrificio por la libertad:
Un legado permanente para la nación.
Los procesos históricos que impulsaron a jóvenes llenos de ideales, principios y profundo amor por una nueva patria a luchar con determinación por la libertad de nacional representan uno de los mayores legados de nuestra historia.
Estos hombres y mujeres:
Comprometidos con la causa independentista sacrificaron sus vidas, sus bienes y la tranquilidad de sus familias para liberar al entonces Santo Domingo Españoldel yugo haitiano, que por más de dos décadas mantuvieron dominada la isla. 
Gracias a su valentía, sacrificio y visión de nación
Fue posible forjar una República libre, soberana e independiente: la República Dominicana.
Honrar verdaderamente ese legado 
Implica asumir con responsabilidad el compromiso de fortalecer nuestra sociedad, nuestras instituciones y la formación de las presentes y futuras generaciones.
Un llamado urgente a la reflexión y al compromiso social
Hoy, nuestra nación enfrenta importantes desafíos relacionados con la convivencia, la formación ciudadana, el respeto, la participación social y el fortalecimiento de los valores democráticos y humanos que sostienen toda sociedad organizada.
Por ello, hacemos un llamado a cada miembro de nuestra sociedad, especialmente a los adultos, autoridades y líderes comunitarios, a reflexionar sobre el rumbo que estamos construyendo como nación y sobre la responsabilidad colectiva que tenemos frente a nuestros niños, adolescentes y jóvenes.
Las nuevas generaciones necesitan orientación, formación, acompañamiento y ejemplos positivos que contribuyan a fortalecer una cultura basada en el respeto, la responsabilidad, la convivencia pacífica, la solidaridad y el compromiso con el bienestar común.
La construcción de una mejor sociedad 
No depende únicamente de las instituciones; requiere también del compromiso consciente de las familias, las comunidades y todos los sectores sociales.
Un deber fundamental
Debe ser oriundo al bienestar colectivo y a la formación integral de las nuevas generaciones, resulta indispensable fortalecer en nuestros niños, adolescentes y jóvenes una visión clara sobre la importancia de la educación, la responsabilidad social y la formación ética, moral y cívica.
Las nuevas generaciones observan 
Constantemente los comportamientos, actitudes, expresiones y ejemplos de los adultos que les rodean. 
Por esta razón, cada acción, palabra y conducta tiene un impacto directo en la formación de quienes representan el futuro de nuestra nación.
Comprender esta responsabilidad compartida 
Constituye un paso esencial para avanzar hacia una sociedad más humana, respetuosa, solidaria y comprometida con la convivencia pacífica y el bien común.
Creemos firmemente que mediante el esfuerzo conjunto de las familias, las instituciones educativas, las comunidades y los distintos sectores sociales, es posible fortalecer una cultura basada en el respeto, la responsabilidad, la convivencia democrática y el compromiso ciudadano.
Más de una década de Compromiso con la Patria 
Y la Formación Ciudadana
Durante dieciocho años, hemos desarrollado un trabajo continuo y comprometido en favor de las familias, los niños, adolescentes y jóvenes de la República Dominicana, impulsando iniciativas orientadas al fortalecimiento de los valores y principios ciudadanos, la convivencia social y el desarrollo humano.
Estamos convencidos:
Que la sociedad necesita proyectos sociales y educativos capaces de contribuir positivamente a la prevención de conflictos sociales, al fortalecimiento de la convivencia y a la formación de ciudadanos responsables, conscientes y comprometidos con el bienestar colectivo y el desarrollo nacional.
Nota de corrección del video educativo histórico: 
- Más adelante se rectificará la fecha de la independencia efímera. 
En 1838 se fundó La Trinitaria
- La independencia proclamada por José Núñez de Cáceres fue el 1 de diciembre de 1821.
Agradecemos al profesor Francisco Martínez 
Por su valiosa edición del video.


Juan Pablo Duarte y Díez 
El padre de la patria, el líder moral y ético
Guía moral de la nación: República Dominicana

Nació el 26 de enero de 1813
En la zona intramuros de la ciudad de Santo Domingo, en el sector que hoy conocemos como la Ciudad Colonial, específicamente en lo que entonces formaba parte de la jurisdicción de la parroquia de Santa Bárbara, durante el período conocido como la "España Boba", fue bautizado el 4 de febrero del mismo año en la Iglesia de Santa Bárbara, creció en una familia de clase media emprendedora y culta de la época, su padre fue don Juan José Duarte, oriundo de Vejer de la frontera en la provincia española de Cádiz, y su madre, doña Manuela Diez Jiménez, oriunda de El Seibo, hija a su vez de padre español y madre dominicana, la familia Duarte y Díez administraban un próspero negocio que era único en su género en la ciudad, dedicado a la venta de artículos de marina, suministros para embarcaciones y productos de ferretería, según fuentes históricas gracias a este comercio la familia alcanzó su posición económica. 

El padre de la Patria
Juan Pablo Duarte y Díez
Priorizó siempre la causa independentista sobre la comodidad y tranquilidad familiar, sintiéndose responsable del sufrimiento de sus hermanos, pero no regresó a República Dominicana a pesar de las invitaciones.
La Familia Duarte y Díez en Venezuela, pagó un alto precio por la Independencia, exilio prolongado, pérdida económica y muerte en extrema pobreza.

Fecha de nacimiento: 25 de febrero de 1816, Santo Domingo
Fecha de la muerte: 4 de junio de 1864, Santiago de los Caballeros
Breve reseña del padre de la patria 
Ramón Matías Mella representa la expresión militante, decidida, de las luchas por fundar la República Dominica.
Nuestro prócer nació en la casa que en la actualidad está ubicada con el No. 208 de la calle Sánchez, Zona Colonial de la ciudad de Santo Domingo, hijo de Antonio Mella Álvarez y Francisca Castillo Álvarez, ambos nacidos y fallecidos en la ciudad de Santo Domingo.
Los hermanos de Ramón Matías Mella, lo fueron Idelfonso (1818-1910) y Manuela (1827-1894).
El prócer creció en su ciudad natal, fue en su adolescencia donde desarrolló habilidades que le dieron fama de hombre de valor, adquiriendo una reputación como un joven diestro en el uso de la espada (el sable). 
La vida del patricio:
 En sus años de adolescencia se ha sabido muy poco.
Para el año 1835, cuando contaba con 19 años, es nombrado encargado de la comunidad de San Cristóbal (Preposé), continuando su actividad en el corte de madera
Según un testamento del 5 de mayo del año 1859, a sus 20 años decide casarse con la hija de una familia de clase burguesa, la joven María Josefa Brea de 20 años, con quien procreó 4 hijos: 
Idelfonso Mella Brea: nacido el 29 de enero de 1840.
Manuela Mella Castillo: nacida el 18 de febrero de 1827.
Dominga América María Mella Brea: nacida el 7 de septiembre de 1844.
Antonio Nicanor Mella Brea: nacido el 29 de julio de 1850.
No existe datos históricos:
Exactos de cuando conoció a su homólogo Juan Pablo Duarte, ya que Ramón Matías Mella, no fue de los fundadores de la sociedad secreta “La Trinitaria”, luego se adhirió a ella en calidad de "comunicado", junto a Francisco del Rosario Sánchez y Félix María Del Monte.
Duarte vio en Mella un discípulo de condiciones excepcionales y lo designó para substituir a Juan Nepomuceno Ravelo cuando éste fracasó en las gestiones que le encomendara de llegar a un acuerdo con los dirigentes haitianos cuando se organizara el Movimiento de la Reforma para alcanzar la Independencia.
En enero del año 1844, Mella ayudó al prócer Francisco del Rosario Sánchez, jefe del Movimiento independentista, a redactar el Acta de Independencia, sugiriendo que lo revise Tomás Bobadilla.
En la noche del 27 de febrero del 1844, con 27 años, siendo Mella el patricio más joven.
De los conjurados fue uno de los primeros en llegar a la Puerta de la Misericordia, en la cual exhorta a unos pocos que estaban temerosos por el acto pre independentista, a no abandonar el lugar, a ser audaces e impulsivos, fue entonces cuando alrededor de las 11 de la noche, Ramón Matías Mella, dispara su famoso trabucazo en la Puerta de la Misericordia, partiendo desde allí los conjurados hacia la Puerta del Conde, donde es proclamada la República Dominicana, levantando Sánchez la Bandera Tricolor.
Proclamada la República Dominicana, forma parte de su primera Junta Central Gubernativa, presidida primero por Sánchez y luego por Tomás Bobadilla, convirtiéndose en la figura determinante de la misma.
Para los primeros días de marzo parte para el Cibao como Gobernador del Distrito de Santiago, y Delegado de la Junta Central Gubernativa, para entonces ostenta el rango de Coronel del Naciente Ejército Nacional, que será el Ejército Libertador.

Después de la victoria de Azua el 19 de marzo de 1844, Duarte se presentó en el Cibao y Mella, entusiasmado y en un acto de impulso lo proclamó presidente de la República Dominicana, acción que rompe el equilibrio de las fuerzas que dirigían la joven república imponiéndose Pedro Santana y Tomás Bobadilla, quienes expulsan de por vida a los auténticos héroes nacionales de la independencia, declarándolos traidores a la patria. 
Ramón Matías Mella retorna al país junto a Sánchez en el 1848, amparado por la amnistía decretada por el presidente Manuel Jiménez.
En julio del año 1856, se le encomendó preparar un proyecto de ley para organizar el Ejército, ya que contaba con altos respeto como un entendido en asuntos militares, demostrándolo así en la Guerra Restauradora, en la cual se Incorpora al Movimiento en agosto del 1863, con el encargo de organizar las tropas restauradoras dirigidas por Pedro Florentino
Fue designado Ministro de la Guerra, y elabora el Manual de Guerra de Guerrillas que dirige por medio de una circular de fecha 26 de enero de 1864 y que recoge toda la experiencia del pueblo dominicano en esta forma singular de lucha.
El general Ramón Matías Mella, mientras rendía sus servicios a la causa, fue atacado de disentería, exaltando su último aliento en extrema pobreza el 4 de junio de 1864.
Así murió nuestro prócer, mártir, padre de la patria Quisqueyana.
Nuestro padre de la patria muere viviendo en una podredumbre casita, que fueron improvisadas después del incendio, al pie del Fuerte San Luis, en Santiago de los Caballeros.
Así murió nuestro patricio Ramón Matías Mella, con la distinción de ser dos veces prócer de la República Dominicana, quien demostró sus cualidades de hombre moral, ético y civismo.
Con sus últimos alientos pide ser enterrado, envuelto en 
La Bandera Nacional.


Francisco del Rosario Sánchez
       Fecha de nacimiento: 9 de marzo de 1817, Santo Domingo
Fue un abogado, militar y político dominicano.

Reseña histórica del padre de la patria:
Sánchez nació en la ciudad de Santo Domingo, durante el periodo de 12 años bastante conocido por los dominicanos como "España boba".
Este período estuvo plagado de una crisis tanto económica como cultural, en vista del momento en el que Juan Sánchez Ramírez consiguió que la "Junta de Bondillo" a finales de 1808 decidiera volver a ser Posesión Española tras vencer al gobernador Jean-Louis Ferrand en la batalla de Palo Hincado, quien aplicó el Tratado de Basilea en 1804, mediante el cual España previamente cedió la parte este de la isla a Francia en 1795. 
España estaba bajo la invasión napoleónica, lo que impidió cumplir con los requerimientos de la colonia reconquistada.

Los padres de Francisco del Rosario Sánchez
Su madre fue:
Olaya del Rosario Belén (1791-1849), una mujer blanca en apariencia, hija de criollos procedentes de la villa de San Carlos y con posibles antepasados canarios, Olaya a su vez, clasificada en el acta bautismal de su hijo como "parda libre", lo que confirma su origen mixto. 
Su padre fue:
Narciso Sánchez Ramona (1789-1869), de tez negra, que descendía mayoritariamente de esclavos
Por su diferente condición racial y socioeconómica (siendo la de su esposa Olaya, superior a la de él), tuvieron que casarse tras una autorización especial del alcalde de la ciudad.
Según el historiador Ramón Lugo Lovatón
Fernando Sánchez adoptó la profesión de tablajero o comerciante de carnes, logrando cierto ascenso social, este progreso se debió a las relaciones que estableció con la clase blanca durante su trabajo como administrador de hatos, esto permitió que su hijo Narciso accediera a un nivel educativo razonable para la época, aunque la familia no contaba con fortuna, como se evidencia en el testamento de Fernando Sánchez, donde se aclara que ni él ni su esposa aportaron bienes al matrimonio.
Con el tiempo, Fernando Sánchez mejoró su posición económica gracias a un terreno cercano a Los Alcarrizos que le fue donado por un amigo. Este predio se convirtió en un pequeño hato, situado cerca de los hermanos Pedro y Ramón Santana.
El padre de Narciso mantenía una postura pro-española, influenciada por los daños que los haitianos, desde 1801, habían causado a la ganadería y a sus propietarios, mayoritariamente blancos de la sociedad colonial
Esta diferencia política entre padre e hijo refleja el cambio de mentalidad que caracterizó a los jóvenes liberales fundadores de La Trinitaria.
La educación inicial de Francisco del Rosario Sánchez estuvo a cargo de su madre y de su tía, María Trinidad Sánchez.  Posteriormente, estudió inglés bajo la guía del maestro Mr. Groot y filosofía y latín con Nicolás Lugo
Además de la instrucción recibida en su entorno familiar, Sánchez fue un autodidacta, característica compartida con muchos de sus contemporáneos, ya que en ese periodo el país carecía de instituciones de educación superior.
En algún momento, al igual que su madre, trabajó como peinetero en concha, fabricando peines de carey, un oficio común en la época. Además, acompañaba a su padre en las visitas a las propiedades ganaderas que este administraba cerca de Santo Domingo
Estas experiencias le permitieron relacionarse con personas de diversos estratos sociales, una interacción facilitada por las dinámicas sociales de su tiempo.
Entre sus habilidades Sánchez, destacaban la ejecución de varios instrumentos musicales, la declamación de poesía y su dominio de varios idiomas, incluyendo latín, inglés y francés.
Un día, mientras asistía a clases de filosofía, se le acercó un compañero, Juan Pablo Duarte quien inmediatamente quedó intrigado por el nivel intelectual de Sánchez
En 1838, Duarte fundó el movimiento, una organización nacionalista que pretende traer libertad al pueblo dominicano. 
El objetivo principal de este movimiento era no sólo derrocar el dominio haitiano de Santo Domingo, sino también establecer un estado independiente libre de poder extranjero. 
Al ver a Sánchez como un candidato perfecto a la membresía, Duarte no lo pensó dos veces antes de reclutarlo. 
Sánchez había viajado a Estados Unidos y Europa cuando era joven, su visión de la causa era el objetivo republicano típico del Siglo de las Luces
Con su contratación, Sánchez no tardó en destacar por su laboriosidad y determinación, esto le permitiría ganarse la confianza de Duarte en él, depositando su plena confianza en el joven revolucionario. 
La importancia de Sánchez se ve en que fue uno de los que encabezaron el derrocamiento de las autoridades haitianas de Santo Domingo designadas por Jean Pierre Boyer, depuestas a finales de marzo de 1843 por el movimiento denominado La Reforma
Pronto, los trinitarios y los liberales haitianos tomaron caminos divergentes, ya que los primeros formularon el objetivo de independizarse de Haití.
Al notar el auge de las ideas independentistas entre los dominicanos, el presidente haitiano Charles Riviere Hérard, quien llegó al poder tras el triunfo de La Reforma, decidió realizar una intimidante visita a la excolonia española de Santo Domingo, conocida por los haitianos como “Partie de L'Est (Parte Este)". 
Duarte y varios de sus compañeros, entre los que se encontraba Sánchez, se escondieron. 
Pues los haitianos desataron una tenaz persecución de los prófugos y Duarte, Juan Isidro Pérez y Pedro Alejandro Pina abandonaron el país el 2 de agosto de 1843. 
Francisco del Rosario Sánchez no pudo hacerlo por encontrarse enfermo, circunstancia que aprovechó para dirigir las tareas conspirativas, sustituyendo prácticamente a Juan Pablo Duarte. Obtuvo el apoyo de familiares de algunos de sus compañeros de La Trinitaria, lo que le permitió permanecer oculto por más de siete meses, ya que en todo momento rechazó la posibilidad de salir del país y, para actuar con menos dificultades difundió el rumor de que había muerto y había sido enterrado en secreto en el pequeño cementerio de la iglesia del Carmen.
Francisco del Rosario Sánchez tuvo hijos con diversas mujeres.

Para los años 1860 de la historia dominicana, nuestro extinto líder trinitario Francisco del Rosario Sánchez, redactó un manifiesto sobre el regirme de gobierno del caudillo General Pedro Santana, que dice; "El plagiado de todos los tiranos, el escándalo de la civilización,¨ que quería eternizar su nombre¨ con un crimen casi nuevo en la historia.¨ Ese crimen es la muerte de la Patria... He creído cumplir con un deber sagrado poniéndome al frente de la reacción que impida la ejecución de tan criminales Proyectos... He pisado el territorio de la república entrando por Haití porque no podía entrar por otra parte... Más, si la maledicencia buscase pretexto para mancillar mi conducta, responderéis a cualquier cargo, diciendo en alta voz, pero sin jactancia, que Yo Soy la Bandera Nacional."

Francisco del Rosario Sánchez, héroe y mártir nacional, concluye su manifiesto haciendo un llamado a los dominicanos, para reconstruir el país bajo la bandera de la libertad, la independencia y el progreso nacional.
Estas acciones fueron un Ejemplo Nacional
Por sus palabras demostradora de valores ciudadanos. 
Francisco del Rosario Sánchez, hombre digno y admirable, orgullo nacional, ciudadano de hechos palpables, un hijo de la patria que no disfrazo sus luchas, sus causas, sus ideales, sus palabras.
Sánchez, por su valor, coraje y luchas patrióticas, se atrevió a decir con un alto grado de calidad moral, Yo Soy la Bandera Nacional. 
Según Moreta Castillo, el sacerdote Narciso Barrientos le dio la última comunión a Sánchez, y mientras lo hacía, Sánchez recitó el versículo 6 del Salmo 50: "Tobi soli peccavi et malum coram te feci" (Aquí está el que solo tiene pecado y te ha hecho mal). Mientras era conducido al patíbulo en una silla de manos, el patriota herido recitó el Salmo 50: "Miserere", pidiendo misericordia a Dios. 
Antes de ser fusilado, Sánchez le pidió al joven Avelino Orozco que lo ayudara a envolverse alrededor de la bandera dominicana, y al escuchar la orden "Fuego", Sánchez gritó aún más fuerte: "¡Finis Polonia! (Fin Polonia)." Esto fue en referencia al final de la República y evocando al patriota polaco Tadeusz Kościuszko en la batalla de MaciejowiceSánchez, dos veces héroe y padre fundador de la República Dominicana, fue fusilado el 4 de julio de 1861, en San Juan de la Maguana, a la edad de 44 años. 
Francisco del Rosario Sánchez, al igual que varios de sus compañeros, murió con el primer disparo, otros no tuvieron tanta suerte y fueron rematados con machetes y palos. 
Los generales anexionistas Eusebio Puello y Antonio Abad Alfau observaron impasibles la salvaje ejecución.
Así murió el padre de la patria: orgulloso de ser un libertador y fundador de la nación.


Gregorio Luperón 
(Restaurador)
Fecha de nacimiento: 8 de septiembre de 1839
Fecha de su muerte: 21 de mayo de 1897
Lugar: Puerto Plata.
Breve reseña del Restaurador Gregorio Luperón, fue hijo de Pedro Castellanos, dominicano blanco de clase media, quien no lo declaró y a quién nunca conoció, Su madre fueNicolasa Luperón, una mujer negra cuyo origen es disputado por diversos historiadores.
Emilio Rodríguez Demorizi le atribuyó ascendencia francesa a través de Louis Duperon (hacendado francés en Puerto Plata del siglo 18). 
Miguel Ángel Monclúspropone que Nicolasa inmigró desde la isla francesa de Martinica en las Antillas Menores.
Rafael Alberto Brugal Paiewonsky: le adjudica descendencia en los esclavos negros pertenecientes al ya mencionado hacendado Louis Duperon.
Edwin Espinal Hernández: sugiere que Nicolasa Duperon pudiera haber descendido o de los esclavos de Louis Duperon, o de los esclavos de Juan Duperón (quien fungió como gobernador de Puerto Plata en 1766), quien poseía esclavos de etnia congoses y calabaríes
Se reconoce que Nolasa Duperon fue parte de la emigración a Cuba durante la Gran Ola de Emigración que despobló el país producto de la invasión haitiana de 1805 y las masacres acaecidas durante dicha invasión.

Gregorio Luperón fue al Colegio Evangélico (Miguel David Jasen Alfredo) Towler de la Iglesia Evangélica Dominicana, fundado en 1848.
Debido a sus orígenes humildes, Luperón tuvo que trabajar desde niño para colaborar en la economía familiar,  a la edad de 14 años encontró empleo a las órdenes de Pedro Eduardo, un comerciante establecido en San Felipe de Puerto Plata a quien algunas fuentes biográficas atribuyen la paternidad del joven. 
Gregorio Luperón conocía bien la lengua inglesa, tenía dotes para la oratoria y en la biblioteca de su patrón pudo iniciar una sólida formación autodidacta.
A sus 18 años se incorporó a la revolución de 1857 contra el presidente Buenaventura Báez, tomando parte de los combates en Samaná
Fue nombrado Comandante auxiliar del Puesto Cantonal de Rincón, por el Gobierno del José Desiderio Valverde.
Fue un hombre de un fuerte sentido patriótico y de gran valor en el uso de las armas y las estrategias de guerra
Por estos méritos:
Cuando se supo que Pedro Santana pretendía invadir el Cibao, se le designa Jefe Superior de Operaciones en las provincias del sur y del este.
En Santo Domingo, se bate de frente al ejército español, que era comandado por Pedro Santana, por entonces Marqués de Las Carreras, pese a ser poderoso y disciplinado, el ejército español fue derrotado en una estrategia de Guerra de Guerrillas.
Luego reforzó las operaciones:
En Baní y San Cristóbal donde expulsó a los anexionistas. 
Retornando a Santiago, donde apoyó sin reservas el gobierno de Gaspar Polanco, a pesar de haberse negado a participar en el movimiento que derrocó a Salcedo, ya que entendía que bajo el gobierno de Polanco la guerra restauradora recuperaría el vigor que había perdido durante el gobierno de Salcedo.
Vencido el ejército español, aceptó el cargo de Vicepresidente en el gobierno presidido por Benigno Filomeno de Rojas
Restaurada la República, regresó a su pueblo natal, Puerto Plata, donde estableció una casa comercial.
Luego se opuso al regreso al poder de Buenaventura Báez, lo cual le llevó a la expulsión del país y al destierro
Pocos meses después regresa para integrar el movimiento llamado Triunvirato de 1866, que derroca a Báez y se convierte en gobierno.
El Triunvirato es disuelto el mismo año a favor de una constitucionalidad, para que asuma a la Presidencia de la República el General José María Cabral.
El 25 de septiembre de 1867 fue nombrado miembro sectario de la Comisión Instaladora de la Respetable Logia Restauración n.º 11 de Puerto Plata, de la que también es uno de sus fundadores.

Cabe destacar que Gregorio Luperón, como miembro del Triunvirato de 1866, ocupó el cargo de presidente del Gobierno Provisional con sede en San Felipe de Puerto Plata y tras el golpe de Estado contra Cesáreo Guillermo se convirtió en el vigésimo octavo 
En 1879, durante su gobierno, incentivó el laicismo con la ayuda del masón separatista de la Capitanía General de Puerto Rico,
Se inició en la masonería en la Logia Nuevo Mundo n.º 5, de Santiago de los Caballeros y llegó a alcanzar el Grado 33.
Fue fundador conjuntamente con el comerciante Judío Ibrahim Cohen, de un floreciente negocio de exportación en San Felipe de Puerto Plata, desde donde se envió madera dura tropical a Europa para la compañía Rothschild
Además fundó el extinto Partido Azul, que gobernó 20 años consecutivos la República Dominicana.
Luperón  preparo la expedición llamada "El Telégrafo", debido al nombre del barco utilizado para la misma, fracasa.
También Luperón fue nombrado con el cargo de "Ministro de Guerra y Marina".
En el gobierno del presbítero Fernando Arturo de MeriñoLuperón fue designado como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Europa.
Fue delegado del Gobierno en el Cibao durante el régimen de Francisco Gregorio Billini.
A mediados de 1895 
Gregorio Luperón comenzó a quejarse de una tenaz neuralgia en uno de los últimos molares inferiores e hizo que se le extrajera la muela, la cavidad que ocupara la muela no cicatrizó, y se le ulceró; comenzaron a alterársele los pies.
Su hija, dejo escrito que:
De estar sentado, pues pasó muchos meses sin salir escribiendo su autobiografía.
Ulises Hilarión Heureaux Lebert
Más conocido como Lilís  y quién había sido un valiente restaurador como Luperón, el cual lo había apoyado a la presidencia de la republica.
Lilís, comenzó a desarrollar un gobierno despótico y dictatorial, generando en Gregorio Luperón arrepentimiento y decepción, esto provocó que se marchara al exterior, desde donde lo combatiría. 
Su campaña fracasó por falta de apoyo del gobierno haitiano.
En un gesto de gratitud Lilís, va a Saint Thomas para llevar a Luperón,  que estaba muriendo a su hogar, Luperón acepta volver al país mas no consiente volver en el mismo barco que Heureaux.
Siendo el 15 de diciembre de 1896 sale de Saint Thomas hacia Puerto Plata y llega al puerto de Santo Domingo gravemente enfermo, no desembarca. 
El presidente Heureaux lo visitó a bordo y dispuso de un médico extranjero para que vaya a asistirlo en San Felipe de Puerto Plata. El doctor de la Fosse es el escogido, y le atiende durante los cinco últimos meses de su vida.
Estuvo postrado en el lecho durante meses antes de su fallecimiento. El 20 de mayo de 1897 antes de morir dijo:
Los hombres como yo no deben morir acostados”.
Así murió nuestro mártir Gregorio Luperón: 
Apenas pudo alzar la cabeza y a las 9:30 de la noche falleció de cáncer en su natal San Felipe de Puerto Plata

El Generalísimo del Caribe, Héroe de Dos Naciones

 
Máximo Gómez Báez
En el corazón de Baní, tierra de vientos fuertes y raíces profundas de la República Dominicana, nació un hombre que estaba destinado a cruzar fronteras y escribir su nombre con letras de fuego en la historia de la libertad del Caribe.

Nació el 18 de noviembre de 1836, en el seno de una familia humilde, pero rica en honor y valores. Su padre, Andrés Gómez Guerrero, había servido con lealtad en las milicias dominicanas, transmitiendo a su hijo el amor por la tierra y el deber de defenderla; su madre, Clemencia Báez y Gómez, perteneciente a una familia arraigada en la región, le brindó la educación del hogar, esa sabiduría sencilla pero firme que forja el carácter. Aprendió a leer y escribir entre las paredes de su casa, y más tarde, su padrino, el cura Andrés Rosón, se encargó de guiar su formación intelectual, con la intención de prepararlo para la vida sacerdotal. Pero el destino tenía otro camino trazado: el joven Máximo, de espíritu inquieto y alma de guerrero, eligió la carrera militar, aunque en aquellos primeros años, las enseñanzas de su familia y la disciplina aprendida, moldearon al hombre que sería, para siempre, sinónimo de patriotismo, honor y entrega absoluta a la causa de la libertad.

 

En Cuba, tierra que adoptó como suya y por la que daría todo su esfuerzo, conoció a Bernarda del Toro Pelegrín, la mujer que sería su compañera de vida y madre de la mayoría de sus hijos, de los dieciséis vástagos que se le atribuyen, doce nacieron de este amor, y varios de ellos caminaron junto a él en la historia, convirtiéndose en parte de su leyenda, quienes fueron los más destacados.

Clemencia Gómez Toro (1873): la hija mayor, cuya virtud y nobleza fueron tan reconocidas que el propio José Martí la mencionó en sus cartas como ejemplo de la mujer cubana digna y valiente.
Francisco Gómez Toro, “Panchito” (1876-1896): capitán del Ejército Libertador, un joven de coraje inmenso que selló su destino heroico al caer en combate junto al gran Antonio Maceo, en el campo de batalla de San Pedro, uniendo su nombre al de los héroes más grandes de la independencia.
Máximo Gómez Toro, “Maxito” (1877): quien, con responsabilidad y lealtad, quedó encargado de cuidar y proteger a la familia en suelo dominicano, cuando su padre regresó a Cuba para continuar la lucha sin descanso.
Urbano Gómez Toro (1880): nació lejos de la patria, en Kingston, Jamaica, cuando la familia vivía el exilio, prueba de la vida errante y sacrificada que la causa de libertad les impuso.
Margarita Americana Gómez Toro (1889): vino al mundo en Montecristi, y creció entre los sueños de independencia, hasta que la muerte la sorprendió en los campos de la Cuba que tanto amaba.
Andrés Gómez Toro: dio su vida joven, combatiendo en las tierras cubanas, sumando su sangre a la que su padre ya había derramado por la libertad.

El camino del guerrero
De Baní a la gloria de América

La vida de Máximo Gómez Báez constituye una de las trayectorias más extraordinarias de la historia latinoamericana, desde muy joven abrazó la carrera de las armas, con apenas dieciséis años, en 1852, Máximo Gómez ingresó al ejército dominicano y su primera misión fue defender su tierra natal contra las invasiones del presidente haitiano Faustino Soulouque, amenazas que ponían en riesgo la soberanía dominicana, cuatro años después, en 1856, se destacó con valentía en la Batalla de Santomé, donde recibió el grado de alférez: así comenzó oficialmente una carrera militar que cambiaría la historia de dos naciones, tiempo después, llega el periodo de la anexión de Santo Domingo a España (1861-1865). Máximo Gómez, en su búsqueda de formación y experiencia, sirvió como voluntario en el ejército español, una etapa que, lejos de alejarlo de sus ideales, le permitió estudiar y dominar las tácticas militares formales de las potencias coloniales. 

Aquí entra un dato muy importante: cuando estalló la Guerra de la Restauración (1863-1865), su corazón patriota habló más fuerte: se unió sin dudar al bando de los patriotas, luchando contra las tropas españolas para recuperar la independencia de su país.

Fue en esta guerra donde perfeccionó el arte de la guerra de guerrillas: aprendió a moverse por terrenos difíciles, a atacar con astucia y rapidez, a usar el conocimiento del entorno a su favor, esto le sirvió como una escuela de vida y combate, vivida en su juventud dominicana, fue la base sólida que lo convertiría, después, en el estratega más brillante que tuvo la causa cubana. Al terminar la guerra, en 1865, la República Dominicana recuperó su libertad, pero quedó sumida en una profunda inestabilidad política y social, Máximo Gómez, no encontró un espacios seguros ni proyectos firmes, pues vivía para la lucha y la soberanía, entonces fue, cuando decidió cruzar el mar hacia Cuba. Allí, el pueblo cubano se preparaba para levantarse contra el dominio español en la Guerra de los Diez Años (1868-1878). Para Máximo Gómez, no era un cambio de tierra, sino la continuación de una misma causa: la lucha anticolonial, el derecho de los pueblos del Caribe a ser libres y dueños de su propio destino, para entonces, llevaba consigo su experiencia, su machete y su convicción profunda: la libertad no tiene fronteras.

El Generalísimo
Estratega y alma de la independencia cubana

Al llegar a Cuba, fue recibido por líderes visionarios como Carlos Manuel de Céspedes, quienes reconocieron de inmediato su talento y le otorgaron rango militar. En la Guerra de los Diez Años, Máximo Gómez revolucionó la forma de combatir: introdujo la famosa “carga al machete”, una táctica que combinaba la valentía física con un impacto psicológico inmenso, con ella, convirtió a soldados sin mucha experiencia en fuerzas imparables, capaces de enfrentar a ejércitos mejor armados y organizados, esto le permitió crear cada vez más su liderazgo que lo llevó al rango de Mayor General, y quedó al frente de las fuerzas libertadoras en la provincia de Oriente, siendo el corazón de la resistencia cubana.

Cuando la guerra terminó en 1878 con la Paz de Zanjón, un acuerdo que no cumplió las aspiraciones de libertad total, Máximo Gómez no se rindió, se exilió en Honduras, donde fue nombrado general de su ejército, pero su mente y su corazón seguían en Cuba, mantuvo contacto con revolucionarios como Calixto García Íñiguez, y participó en la Guerra Chiquita, un nuevo intento de insurrección que fracasó por falta de recursos y organización, pero que reafirmó su compromiso inquebrantable con la causa, luego de este intento: vivió en Jamaica y después regresó a la República Dominicana, estableciéndose en Montecristi, allí, en 1892, se unió a José Martí, el apóstol de la independencia cubana, para organizar la lucha definitiva.

El 25 de marzo de 1895, ambos firmaron el histórico Manifiesto de Montecristi, el documento que marcó el inicio de la Guerra Necesaria, el último esfuerzo por liberar a Cuba, en ese mismo año, Máximo Gómez regresó a la isla de Cuba para liderar la lucha, tras la muerte de Martí en mayo del mismo año, y la caída heroica de Antonio Maceo en diciembre de 1896, Máximo Gómez quedó como General en jefe del Ejército Libertador de Cuba. Bajo su mando, se llevó a cabo la famosa Invasión de Oriente a Occidente (1895-1896), una hazaña militar extraordinaria que extendió la guerra por toda la isla, rompiendo las líneas españolas y uniendo a todos los cubanos en un mismo ideal, Gómez se mantuvo firme, rechazando cualquier oferta de autonomía que no fuera la independencia total, convencido de que la libertad no se negocia ni se divide.

Últimos años Máximo Gómez

Cuando Estados Unidos intervino en 1898 y el dominio español llegó a su fin, Cuba alcanzó la libertad que tanto se había luchado por conseguir, el dominicano Máximo Gómez fue reconocido inmediatamente como héroe nacional, honrado y amado por todo el pueblo cubano, sin embargo; su vida posterior no estuvo exenta de dificultades: tuvo diferencias con los nuevos líderes políticos y no estuvo de acuerdo con la ocupación norteamericana que siguió a la victoria, posteriormente, lo que más admiración despertó fue su conducta: una vez cumplida su misión, se apartó voluntariamente de la vida política, donde nunca buscó cargos, ni poder, ni riquezas.

Todo lo que hizo lo hizo por amor a la libertad, no fue por protagonismo ni tampoco fue un ejemplo de desinterés y grandeza moral. Con el paso de los años, el pueblo lo llamaba cariñosamente “el chino viejo”, por su aspecto y por la sabiduría que irradiaba, vivía en su residencia de la Quinta de los Molinos, en La Habana, rodeado del cariño de su familia y del respeto de una nación que le debía tanto.

La muerte de un gigante y su legado que nos inspira: el fin llegó de forma inesperada, lejos de los campos de batalla donde había sobrevivido a cientos de combates, tras un viaje a Santiago de Cuba, donde fue recibido con inmenso entusiasmo y estrechó miles de manos, donde tenía una pequeña herida en su mano derecha y producto de estos apretones de manos se le infectó y rápidamente se le fue complicando: fiebre alta, debilidad y finalmente un absceso hepático que su cuerpo, ya cansado por años de sacrificio, no pudo superar.

El 17 de junio de 1905, a los 68 años, Máximo Gómez Báez murió en La Habana, rodeado de su esposa Bernarda y de sus hijos Máximo, Urbano, Bernardo, Andrés, Clemencia y Margarita, murió en Cuba, la tierra que había liberado, convirtiéndose en puente eterno entre dos pueblos hermanos, en honor a su fallecimiento el gobierno cubano decretó duelo nacional por tres días, donde su cuerpo fue velado en el Palacio Presidencial y luego sepultado en la Necrópolis de Cristóbal Colón, donde descansa hoy como uno de los más grandes símbolos de la historia americana.

Máximo Gómez no fue solo un militar brillante, ni solo un héroe de Cuba, fue la expresión más alta de la solidaridad caribeña.

Su vida, junto a la de otros héroes dominicanos, demuestra que las luchas por la libertad no entienden de fronteras, donde intelectuales y soldados, de distintas generaciones, unieron sus fuerzas para que la independencia fuera una realidad en todo el Caribe. 

Dominicano de nacimiento, cubano por adopción y por lucha, Máximo Gómez Báez sigue siendo hoy, y siempre será, el Generalísimo, el hombre que llevó el nombre de Baní y de la República Dominicana a lo más alto de la historia de la libertad, y que enseñó al mundo que la patria es, sobre todo, el ideal de justicia y soberanía por el que se está dispuesto a darlo todo.


Reflexión:
Los valores y principios que nos legaron nuestros mártires, héroes y heroínas de la historia dominicana representan un ejemplo permanente de compromiso, sacrificio, dignidad y amor por la patria.
Sus acciones y enseñanzas:
Constituyen una referencia histórica y moral que invita a reflexionar sobre los desafíos sociales que actualmente afectan nuestra convivencia y el desarrollo integral de la sociedad.
Aunque las circunstancias históricas de aquella época son diferentes a las realidades contemporáneas
Hoy vivimos en una nación libre, soberana y sustentada en un Estado democrático y de derecho, lo que representa una gran conquista colectiva que debemos preservar y fortalecer.
Precisamente por ello
Nuestra sociedad necesita reafirmar con responsabilidad y compromiso los valores éticos, morales y cívicos que fortalecen la convivencia, el respeto, la participación ciudadana y el bienestar común.
Honrar el legado de quienes lucharon por la liberta
Y el desarrollo de la nación implica también contribuir a la construcción de una sociedad más humana, justa, solidaria y orientada al respeto mutuo y la convivencia pacífica.
Por estás razones:
Somos permanentes promotores de lo fundamental de fortalecer los valores ciudadanos, la responsabilidad social y la formación integral de las nuevas generaciones, convencidos de que la educación y la convivencia basada en principios son pilares esenciales para el futuro de la República Dominicana.

Legado y Reflexión Final
A pesar de los sacrificios, las luchas y las difíciles circunstancias que enfrentaron nuestros héroes y heroínas de la historia dominicana, jamás renunciaron a sus ideales de libertad, dignidad y amor por la patria.
Entregaron:
Sus vidas
Su bienestar
La tranquilidad de sus familias 
Para que hoy pudiéramos vivir en una nación libre, soberana e independiente.
Más allá de sus hazañas históricas
Nos dejaron un legado invaluable sustentado en valores morales, éticos y cívicos, que continúan siendo guía e inspiración para las presentes y futuras generaciones.
Sus ejemplos:
Nos invitan a reflexionar profundamente, como familias, ciudadanos, educadores y autoridades, sobre los desafíos sociales que actualmente afectan nuestra convivencia, debilitan el sentido de comunidad y generan situaciones de vulnerabilidad social que impactan especialmente a nuestros niños, adolescentes y jóvenes.

Hoy se hacen tan necesario
Que la República Dominicana reafirmar los principios de respeto, responsabilidad, honestidad, solidaridad y compromiso ciudadano que inspiraron a nuestros Padres de la Patria y a quienes lucharon por el bienestar de la nación.
Honrar verdaderamente su legado
No consiste únicamente en recordar la historia, sino en asumir el compromiso de construir una sociedad más humana, justa, solidaria y consciente de sus deberes, derechos y responsabilidades hacia el bien común.
Por esto:
Hacemos un llamado sincero y respetuoso 
A toda la sociedad dominicana para fortalecer la enseñanza y práctica de los valores cívicos, morales y éticos dentro de las familias, las escuelas y las comunidades.
Solo unidos:
Podremos continuar construyendo la sociedad que soñaron nuestros Padres de la Patria: una nación cada vez más civilizada, democrática, humana y comprometida con el respeto, la convivencia libre y el bienestar de las futuras generaciones.

 Que hoy tanto necesitamos.





Confeccionado: año 2012
Confeccionado: año 2021
Luciano Homero Vásquez Riveros
Presidente de la
Organización Formación Ciudadana OFC

55 comentarios:

  1. me senti un poco inseguro cuando se me acercaron al vehiculo y me pasaron el volante, pero cuando lo lei, que esperanza que aun contamos con personas que creen en el cambio... los felicitos por su iniciativa muchachos sigan adelante es una muy buena causa a seguir vivan los valores morales

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  2. Excelente..que existan organizaciones como esta, son esperanza, de que no todo este perdido..sigan no se detengan..el país los necesita..

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  3. que buena organizacion levantando los valores perdidos que buen ejemplo pa to

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  4. k foto k pone en alto nuestro gran pais.

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  5. esto se llama patriotimos van muy bien con sus iniciativas, me alegra mucho por lo que hacen... ya los veo lejos

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  6. esta foto levanta los valores por lo que lucharon nuestros padre de la patria, ustedes son ejemplo ya que en estos tiempos no se estan tomando en cuanta... que bueno

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  7. ME UNO A SU CAUSA POR LOS VALORES PERDIDOS...

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  8. cuanto patriotismo y ese niño que son el futuro... buen ejemplo por ustedes

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  9. me siento orgulloso de ser parte de ustedes, fui uno de los jovenes que le hicieron la presentacion dela organizacion en la feria del libro estudio en la uasd.

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  10. así es buena labor, sigan para poder establecer un cambio en nuestro jóvenes de manera positiva.

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  11. Que fotos mas valiosas, es importante que siempre la la muestren en lo mas alto. felicitaciones por ese gran jesto.

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  12. estes es un ejemplo que entendemos como parte de la ofc que nuestros niños deben de conocer nuestra historia y sentirce orgullosos de los principios y valores por los que lucharon los padres de la patria dominicana

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  13. me alegra saber que hay personas como ustedes

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  14. estos es lo que se llama dar un biuen ejemplo la niñez el futuro de toda generacion

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  15. MIRA A LUCIANITO DE COMPARON, FIGURIANDO JAJAJJA BIEN LUCIANO

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  16. los pade de la patria todo el ejemplo de valores

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  17. este es el orgullo de un pueblo el luchar por los ideales, los felcitos ponganle enpeño a lo que hacen, tendran resultados

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  18. los padre de la patria orgullo de todos, por ellos hoy somos libres... organismo como estos deben de haber por donde quiera para hacer entender que la patria no es para un grupo de corruptos, malechores...

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  19. lucianito figurendo, parece que va a ser un futuro presidente con los padres de la patria bien luciano

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  20. una causa muy positiva que nuestros jovenes recuerden los padres de la patria

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  21. esto se llama patriotismo me alegro mucho dios lo bendiga y que puedadn ver hecho realidad sus ideales

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  22. ya ni siquiera los jovenes de hoy en dia saben de los padres de la patria

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  23. los ninos esperanza de los pueblos, son el futuro

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  24. que buen trabajo buen ejemplo para los niños

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  25. PARECE QUE VA A SEGUIR LOS PASO DEL ABUELO Y EL PADRE

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  26. EN NUESTRO PAIS ES NECESARIO FORTALECER LA IDENTIDAD NACIONAL, INSTITUCIONES COMO LA SUYA SON MUY NECESARIAS

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  27. Eso esta muy importante ya que lamentablemente nuestro pais esta totalmete desmoralizado,eso da mucha pena.

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    1. Nos alegra mucho escucharte y mas aun que un joven como usted este realista a esta penosa realidad de las ausencia como carencias de los valores, pero a la vez es una esperanza alentadora que jóvenes como tu visualicen un mejor país y para esto estamos nosotros gran parte de los mayores para mejorarles su camino hacia su desarrollo como hombres y mujeres de futuro. Nuestra organización nació para fortalecer los valores morales como éticos ciudadanos...

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  28. Nos alegra mucho escucharte y mas aun que un joven como usted este realista a esta penosa realidad de las ausencia como carencias de los valores, pero a la vez es una esperanza alentadora que jóvenes como tu visualicen un mejor país y para esto estamos nosotros gran parte de los mayores para mejorarles su camino hacia su desarrollo como hombres y mujeres de futuro. Nuestra organización nació para fortalecer los valores morales como éticos ciudadanos...

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  29. Excelente ejemplo, muchas felicidades.

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  30. LES VOY A DECIR A MIS AMIGOS SOBRE ESTE BLOG. ESTA S IDEAS DEBEMOS APOYARLAS

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  31. PARA ENCAMINAR A NUESTRA SOCIEDAD POR EL SENDERO DE LO CORRECTO NO HAY QUE IMPROVISAR, SOLO ES CUESTIÓN DE CONCIENCIA PERSONAL, INDIVIDUAL DE TODOS EN GENERAL Y MUY FUNDAMENTALMENTE PARA LOS QUE NOS DIRIGEN EN UN SISTEMA REPRESENTATIVO COMO ES EL NUESTRO...
    PARA CON NUESTRAS FAMILIAS, NUESTROS NIÑOS, NUESTROS JÓVENES, PRESENTE Y FUTURA GENERACIONES.
    LA HISTORIA NO SE EQUIVOCA...
    SOLO HAY QUE SABER ACTUAR, ELEGIR Y TRABAJAR CON LAS BUENAS NORMAS MORALES COMO ÉTICAS....

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  32. Que bien, estan en lo suyo, epa.

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  33. Ciertamente. A esa efeméride no le pusimos atención.

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  34. Correcto, porque sera?, debemos pensar que es una dejadez, mala educacion, o no queremos patriotismos, nacionalismos? En cualquiera de los casos, los perjudicados son las generaciones, mas aun la actual, que tanto necesita de estas virtudes, cualidades ciudadanas.-

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    1. A mi entender, las causas son varias. Pero, definitivamente, nos perjudicamos con ese olvido de nuestra historia porque vamos perdiendo nuestra identidad y sentido de sociedad. Debemos volver al estudio de la historia y promoverlo entre los jóvenes, sobre todo.

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    2. Perfecto, usted tiene toda la razón, eso es prioridad nacional, la educacion para las generaciones, su historias, que nos hacen amar la patria, exitos siempre!!!

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  35. http://eldia.com.do/un-dia-como-hoy-se-creo-la-sociedad-secreta-la-trinitaria/

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  36. Leí la historia de Duarte......nadie oí comentarla así patrioticamente ni de otra manera.....dudo también que en las escuela se cuente tan detenidamente como tu hermano has hecho. Te felicito.

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    1. gracias hermano, es un deber como ciudadano, como hijo de la patria Duartiana.-

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  37. Nunca hubiese oído o leído una narrativa así de clara de la historia de Duarte,gracias mi amigo por tan clara historia.

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    1. Lo mas importante es que nuestras generaciones futuras podamos educarlos correctamente, si los llamados hacerlo no lo hacen entonces la sociedad civil debe empoderarse para bien social, de los sentimientos patrios, gracias por sus palabras Valdez L.

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    2. pensar que los traidores que desterraron a patricio son los mismo que hoy todavía se oponen a su proyecto y cuando uno ves todas las penuria que esta familia paso para que hoy tengamos lo que tenemos,y ver como y este grupito de traidores amenazan e irrespetan todo este sacrificio de verdad que no me dan buenas intenciones y me dan ganas de vengarme pero tengo fe de que este pueblo le darás su castigo de rechaso y tepudio, que a cualquier plaza pública que lleguen alguien le vocen traidor traidor y que sus familiares y allegados escuchen lo que el pueblo le vocea y ese serás su castigo.

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    3. Eso son los sentimientos que todos debemos compartir, por los sacrificio de la familia Duarte, tantas penalidades para heredarno la Republicana Dominicana, y cuanta indolencia tenemos que soportar, pero como bien dices, mas aun existe una justicia social, divina que sabrá actual... Y cada buen dominicano (a) debemos unirnos para el bien de la patria, de los ciudadanos, las generaciones. MORAL, ÉTICA, CÍVICA.-

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  38. Gracias querido amigo por aporte a la cultura y valores morales.

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  39. Excelente totalmente de acuerdo, bendiciones.

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  40. Un hombre patriota es usted Homero, aunque no eres totalmente dominicano, eres u hombre con raíces quisqueyana nacionalista, me alegro ser su amigo.

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  41. Así se hace patria formacion.

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  42. Felicitaciones por tanta infomacionwes valiosas

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  43. Homero, horita te copian tambien este proyecto (Héroes RD que nos inspiran sus legados)

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  44. Apoyo esto, muy pósito para la sociedad.

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