viernes, 19 de marzo de 2021

Los Valores Morales, Éticos y Cívicos, su Incidencia y Fundamentos

Atención Ciudadana
¡Imaginás un futuro cada vez mejor para nuestra Nación!

Este es un proyecto con esta visión:
Enfocado en cultivar el desarrollo humano de cada uno de nosotros como de nuestras futuras generaciones, es fundamental, siendo una chispa que enciende la conciencia en Los Valores Morales, Éticos y Cívicos en el actuar ciudadano, al nutrir nuestra educación, formación y cultura, donde impulsamos prosperidad familiar y social, construyendo un camino de avance y bienestar, libre y prevenidos de las vulnerabilidades sociales.
 
¡Unidos, si podemos lograrlo!

La ausencia de los valores morales, éticos y cívicos: 
Es una realidad que no podemos seguir ignorando, la sociedad actual atraviesa una crisis evidente en materia de convivencia, respeto y responsabilidad ciudadana, el aumento de la violencia, la corrupción, las inmoralidades, el incivismo y el irrespeto a las normas no son hechos aislados, sino síntomas de un problema más profundo.

La debilidad en la formación moral, ética y cívica de los presentes y futuros ciudadanos.

Durante décadas, la educación en los valores morales, éticos y cívicos han sido relegada a un segundo plano, el sistema educativo ha priorizado contenidos académicos, dejando de lado la formación del carácter, la responsabilidad social y el compromiso ciudadano de los estudiantes. 

Y como resultado:
Se están formando con conocimientos, pero sin una base sólida de principios e integridad ciudadana.

Como producto de años de debilidad en la formación de las generaciones, se suma la falta de responsabilidad de 
otros actores clave.

Muchas familias han abandonado su rol formador, delegando completamente esta tarea a las escuelas, al mismo tiempo, las políticas públicas y educativas han sido insuficientes, que en muchos casos son ineficientes para enfrentar esta problemática de manera estructural y sostenida.

Sin embargo, factores como la desigualdad social, la falta de oportunidades y la debilidad institucional también contribuyen significativamente a este panorama de debilidad en la formación ciudadana.

Ignorar estos elementos impide comprender la magnitud real del problema y limita la efectividad de cualquier solución.

Lo preocupante no es solo la existencia del abandono de esta educación y formación moral, ética y cívica, sino la normalización de sus consecuencias, conductas que antes eran inaceptables hoy se perciben como parte de la vida cotidiana, lo que evidencia un deterioro progresivo en el sistema educativo, formativo y cultural de la sociedad.

Frente a esta realidad:
Es urgente replantear el enfoque educativo, formativo y cultural y, para esto, se requieren acciones concretas: fortalecer la educación cívica, involucrar activamente a las familias y diseñar políticas públicas que aborden tanto la formación ciudadana en los valores morales y los principios éticos.

Como las condiciones sociales que influyen en el comportamiento ciudadano.
 
La debilidad en la educación y formación de los valores morales, éticos y cívicos no es un problema aislado ni superficial, es el reflejo de fallas estructurales en el sistema de educación y cultural que arrastran a las familias y al Estado a fomentar la descomposición y distorsiones en la conciencia de los presentes como futuros ciudadanos. 

Enfrentarla exige una visión de unión, crítica, integral y sostenida en el tiempo. 

Ignorar esto, es garantía y complicidad para su profundización.

Modeló Proyecto OFC 2025

Fundamentos e impacto del proyecto OFC
La imagen presentada permite identificar con claridad la base conceptual y la relevancia del proyecto que vamos ejecutando como entidad OFC.

Evidenciando su enfoque en la formación integral de futuros ciudadanos bajo principios éticos, morales y cívicos.

A lo largo de 18 años, este proyecto no solo ha desarrollado propuestas orientadas a fortalecer la conciencia ciudadana, sino que también ha servido como referente e inspiración para diversas iniciativas, tanto en el ámbito público como privado. 

Sin embargo, este impacto no siempre ha sido reconocido de manera proporcional a su contribución.

El concepto de “Agentes al 100” y “Ciudadanos al 100” refleja una visión clara de nuestra misión: formar individuos plenamente conscientes de sus responsabilidades sociales, con la capacidad de actuar de manera íntegra dentro de su entorno. 

No obstante, alcanzar este ideal requiere más que discursos.
 
Demanda coherencia institucional, apoyo sostenido, un compromiso ineludible y una implementación real de los valores morales, éticos y cívicos promovidos.

En este sentido, resulta necesario cuestionar hasta qué punto las entidades que han tomado como referencia estos fundamentos están verdaderamente comprometidas con su aplicación.

O si simplemente los han adoptado como elementos discursivos sin garantizar su impacto en la realidad social.

Como ejemplo ilustrativo, se puede examinar el estatus y la efectividad del departamento de Cátedras Ciudadanas de quienes fuimos estimulo en su creación.

Así como de otras iniciativas similares pasadas y presentes.

Reconocer el valor del proyecto OFC implica no solo destacar su origen e influencia, sino también asegurar que sus principios se traduzcan en acciones concretas y sostenibles en el tiempo. 

De lo contrario, se corre el riesgo de que propuestas transformadoras queden reducidas a intenciones sin efecto real.

Formar “ciudadanos al 100” no es una consigna simbólica, sino un desafío estructural que exige responsabilidad compartida, compromiso institucional y una verdadera voluntad de transformación.

Formación ciudadana y reconocimiento institucional
Una deuda pendiente

La entidad que dio origen al proyecto Rescate Nacional de los Valores Morales, Éticos y Cívicos, fundada el 26 de enero de 2011 por el señor Luciano Homero Vásquez Riveros, surge con el propósito de contribuir activamente al desarrollo humano, como al fortalecimiento del sistema educativo, formativo y cultural de la nación.

Tras más de una década de trabajo sostenido, resulta significativo observar cómo iniciativas que hemos implementado como entidad OFC recién comienzan a retomar enfoques oficial.

Que durante años han sido promovidos desde el Proyecto: Rescate Nacional de los Valores Morales, Éticos y Cívicos.

En particular, destacamos el contenido publicado en el periódico Diario Libre el 13 de noviembre de 2025, donde se presenta el programa educativo del Ministerio de Educación orientado a la formación en valores y liderazgo ético ciudadano, incluyendo la reincorporación de la asignatura de Moral y Cívica al currículo estudiantil.

Si bien esta decisión merece ser valorada positivamente, también plantea una reflexión necesaria: 

¿Por qué propuestas impulsadas de manera constante durante más de 18 años desde esta entidad OFC de la sociedad civil.

 Solo son atendidas cuando se institucionalizan oficialmente sin reconocer plenamente su origen?

Durante este tiempo, la organización ha desarrollado una labor continúa basada en charlas, capacitaciones, actividades comunitarias, en medios de comunicación y producción de contenido formativo en las redes sociales, con el objetivo de reactivar la conciencia ciudadana en torno a los valores morales, éticos y cívicos fundamentales. 

Este trabajo ha estado dirigido especialmente a sectores vulnerables, donde las carencias formativas suelen tener mayores consecuencias sociales.

A través de programas educativos, estrategias de prevención y formación de multiplicadores, se ha buscado no solo generar reflexión, sino también ofrecer soluciones concretas frente a las problemáticas que crean los males y conflictos sociales. 

Sin embargo, estos esfuerzos no siempre han recibido el respaldo institucional necesario para ampliar su impacto.

Más preocupante aún resulta el hecho de que:
Mientras se destinan significativos recursos públicos a programas educativos y sociales de efectividad cuestionable.

- Iniciativas con trayectoria comprobada enfrentan limitaciones, falta de apoyo e incluso intentos de deslegitimación.

La pretensión de retirar la subvención a esta entidad desde el año 2024 constituye un ejemplo claro de esta contradicción.

Esta situación no solo afecta el funcionamiento del proyecto, sino que también evidencia debilidades en los mecanismos de reconocimiento, evaluación, seguimiento y apoyo a iniciativas sociales independientes del sector sin fines de lucros, que aportan valor real al desarrollo educativo del país.

Por parte de la sectorial correspondiente.

El expediente actualmente en curso ante el Ministerio de Educación (2024–2026) pone de manifiesto tensiones que van más allá de un caso particular, reflejando la necesidad de mayor transparencia, equidad y coherencia en la gestión de las políticas educativas y formativas, en el manejo institucional, operativo y administrativo de las fundaciones.

En este contexto, resulta imprescindible que las autoridades no solo adopten por modelos exitosos, sino que también reconozcan, respalden e integren a quienes han contribuido de manera sostenida al fortalecimiento de la educación para formar ciudadanos cada vez más civilizados, humanos y justos.

A través  del desarrollo humano.

El compromiso demostrado por esta entidad por medio de su proyecto, programas, libros, Escuela de Formación Ciudadana OFC, publicaciones, marchas, conferencias y acciones formativas ciudadanas representa un aporte significativo al desarrollo humano, a la conciencia ciudadana y la construcción de una sociedad cada vez más íntegra.

Ignorar o debilitar este tipo de iniciativas no solo es injusto.

Sino también contraproducente para los objetivos nacionales de formación integral, el cual es una responsabilidad del Estado.

La educación en valores y principios no puede depender exclusivamente de discursos institucionales; requiere coherencia, continuidad y reconocimiento real a quienes han trabajado por ella desde hace años.

Continuidad y justicia para las iniciativas de 
La Organización  Formación Ciudadana OFC

Esté proyecto OFC, a través de sus aportes en la prevención y solución de problemáticas vinculadas a la vulnerabilidad educativa, formativa y cultural, ha enfrentado desde el año 2024 intentos de desvinculación y desvalorización de sus logros. 

Esta situación resulta especialmente preocupante considerando su trayectoria en la promoción de valores y principios orientados a combatir la corrupción, la inmoralidad y el incivismo ciudadano.

Factores que han afectado de manera directa la calidad de vida, la seguridad, la convivencia social y el desarrollo de la nación.

Las acciones observadas evidencian una posible falta de comprensión, capacidad o voluntad por parte de ciertos sectores institucionales para reconocer el alcance y la importancia de este tipo de iniciativas desde esta entidad. 

En otros casos:
No puede descartarse la influencia de prácticas como el favoritismo o la desatención de responsabilidades fundamentales dentro de la gestión pública correspondiente.

A pesar de este escenario, la entidad reafirma su compromiso con los principios éticos, morales y cívicos que le dieron origen, así como su determinación de continuar su labor y recurrir a los mecanismos correspondientes en busca de justicia.

Esto no solo responde a la defensa de su trayectoria.

Sino también a la necesidad de evitar que situaciones similares continúen afectando a organizaciones sin fines de lucro que demuestran, con evidencias concretas su impacto social.

Los resultados sostenidos del trabajo realizado han contribuido, de manera directa o indirecta, a que hoy la sociedad dominicana presencie el retorno de contenidos fundamentales dentro del sistema educativo, como:

Enseñanza en Los Valores Morales.
Incorporación de Ética Ciudadana. 

Este avance, impulsado desde el Ministerio de Educación (MINERD), representa un logro de alcance nacional que, de implementarse con calidad, puede incidir positivamente en la conducta de los estudiantes, el rol del docente y la dinámica integral familiar y social.

No obstante, el verdadero desafío no radica únicamente en la incorporación curricular, sino en garantizar su aplicación efectiva, esto exige el compromiso activo de las familias, de las autoridades educativas, de los ciudadanos y el gobierno, para asegurar que la enseñanza de estos contenidos se desarrolle con el rigor pedagógico fundamentales.

Reconocemos que una transformación de esta magnitud no puede atribuirse a una sola entidad.

Sin embargo, también es justo y necesario que se reconozcan las contribuciones realizadas por quienes, durante años, han trabajado de manera sostenida en favor de estos objetivos ciudadanos. 

Valorar la trayectoria, el voluntariado, los recursos invertidos y la experiencia acumulada no es un acto simbólico, sino un principio de justicia institucional.

En este sentido, se hace un llamado a las autoridades competentes a revisar y considerar las múltiples comunicaciones enviadas desde esta entidad incluyendo gestiones ante la Presidencia, la Vicepresidencia y el Ministerio de Educación, que hasta la fecha no han recibido respuesta. 

La existencia de un expediente en curso dentro del MINERD refuerza la necesidad de una evaluación transparente, objetiva y oportuna.

No reconocer ni dar continuidad a iniciativas con impacto comprobado no solo representa una exclusión, sino una pérdida significativa para el desarrollo formativo ciudadano de la sociedad. 

Por ello, se insiste en la importancia de garantizar que este proyecto, junto a sus logros y aportes, no sea relegado ni desvirtuado.

La defensa de esta labor no responde únicamente a intereses institucionales, sino al compromiso con una sociedad que demanda mayor conciencia moral, ética y cívica, en el comportamiento y conductas de los niños, adolescentes y ciudadanos.

En consecuencia:
Se reitera la solicitud de justicia ante cualquier acción que haya intentado afectar la integridad, la imagen o la trayectoria intelectual de esta entidad.

Propiedad intelectual
Propiedad intelectual

Representada por Luciano Homero Vásquez Riverosse complace en participar como ponente en modalidad virtual en el:


Los niños y adolescentes en la actualidad
Hoy podemos percibir el llamado urgente de nuestros niños y adolescentes: 

Necesitan una atención más humana, cercana y consciente.

Es a través de la educación y la formación en valores morales, éticos y cívicos que podemos ofrecerles entornos más justos, civilizados y humanos, ellos requieren guía, orientación y acompañamiento constante, fortalecidos con el ejemplo, palabras y la integridad de sus familias, docentes, autoridades y de la sociedad en general.

Es fundamental proteger su inocencia, ingenuidad y garantizar su desarrollo integral.

Una realidad que nos confronta:
Los niños y adolescentes, como los jóvenes de hoy también están asumiendo la cultura o la falta de ella que como sociedad hemos permitido, esta realidad nos invita a reflexionar profundamente sobre nuestra responsabilidad en la formación de su carácter y sus capacidades humanas.

Las conductas y expresiones que observamos en ellos reflejan, en gran medida, las carencias formativas de la generación que lidera. Por ello, es urgente identificar estas desviaciones y abordarlas con compromiso, responsabilidad y acción.

Invitación a la acción:
Con un profundo sentido del deber ciudadano, te invitamos a formar parte de nuestra organización, sus proyectos, programas y de la Escuela OFC, así como a conocer nuestro libro formativo ciudadano titulado:

"Los valores morales como única alternativa a los males sociales" 
👉 

Nuestra misión es contribuir al desarrollo humano y a la construcción de una sociedad mejor, promoviendo ciudadanos íntegros en su pensamiento y en su actuar.

Este objetivo se alcanza fortaleciendo la h conciencia individual y colectiva a través de la educación y formación en los valores morales, éticos y cívicos.



Moralito te orienta, solicitándole que obtengas tú libro.
Ya sea comprado o donado.
Contáctanos tel/wsp: 829-666-7437 

Equipo OFC

martes, 18 de junio de 2013

Por qué apoyarnos.

Papá Canguro
“La unión es la fuerza que despierta la decisión de transformar los actos inmorales, corruptos e incívicos en acciones transparentes, basadas en la justicia social y la integridad ciudadana.”

¿Quiénes somos?

Somos una entidad educativa y formativa de la sociedad civil, sin fines de lucro, dedicada a la Formación Ciudadana, a través de nuestras actividades, promovemos el desarrollo de comportamientos más humanos, justos y civilizados, fomentando los valores Morales, éticos y cívicos en los presentes como futuros ciudadanos.

Colaboramos con el sistema nacional educativo, formativo y cultural, impulsando el desarrollo humano, la conciencia ciudadana, el fortalecimiento familiar y el progreso de la nación.

Nuestros pilares 

Trabajamos en tres espacios fundamentales:
La familia
Los centros educativos
La sociedad

Desde estos pilares fomentamos:
Buenas costumbres
Principios y normas
Disciplina e integridad
Todo orientado al bien común

¿Por qué es importante tu apoyo?
Porque juntos construimos un legado de integridad.

Tu apoyo:
Fortalece a las familias
Inspira a niños, adolescentes y jóvenes
Lleva esperanza a comunidades vulnerables
Impulsa el desarrollo de la sociedad
También contribuye al cuidado del entorno y al bienestar colectivo.

Nuestro impacto
A través de:
Charlas
Conferencias
Cursos
Capacitaciones
seminarios
talleres

Formamos ciudadanos íntegros, capaces de construir un presente y un futuro cada vez mejor.

En nuestra Escuela de Formación Ciudadana OFC y mediante nuestro libro formativo, promovemos valores y principios que fortalecen la conciencia ciudadana y la convivencia social.

Una reflexión necesaria

Desde hace décadas, la enseñanza de los valores morales, éticos y cívicos ha perdido fuerza en nuestra sociedad.

La falta de un esfuerzo conjunto entre familias, escuelas y autoridades ha debilitado la formación ciudadana.

Hoy enfrentamos:
Crisis de valores, de costumbres y de principios
Conductas sociales deterioradas
Influencias negativas sin control

Esto impacta directamente en:
El desarrollo humano
La convivencia social
El progreso de la nación

Un llamado urgente: es momento de actuar.

Debemos unirnos ciudadanos, familias, autoridades y gobierno para:
Fortalecer la educación en los valores morales, éticos y cívicos
Reducir las vulnerabilidades sociales
Promover una cultura de integridad

Sé parte del cambio, tu decisión puede marcar la diferencia.

Aspiramos a que la integridad sea la esencia visible en todas nuestras relaciones y convivencias.

Únete a nosotros y sé parte del cambio que nuestra sociedad, sus presentes como futuros ciudadanos necesitan.
 
Con tu acción solidaria hacía este proyecto forjas un mañana de integridad para todos.

Contribuyendo a formar una sociedad más justa, humana y civilizada.

Datos para colaborar:
Cuenta BANRESERVAS: 240-214524-8
RNC: 43010666-6

Mensaje final
Aprendamos a caminar juntos, ejerciendo nuestros deberes y derechos asumidos por medio a nuestras responsabilidades y roles con la nobleza de quien comprende que nuestro bienestar está esencialmente ligado al de los demás, contribuyendo así a la fluidez del Bien Común.

El cambio comienza en la conciencia de cada ciudadano
Hoy tienes la oportunidad de ser parte de una transformación real

Observación ciudadana:
Hace aproximadamente cinco décadas, la sociedad dominicana comenzó a descuidar la enseñanza de los valores morales, ética ciudadana y la asignatura de moral y cívica

La falta de un esfuerzo conjunto entre familias, autoridades y centros educativos para fomentar e inculcar estos principios, normas y buenas costumbres ha debilitado nuestra cultura de integridad social.

En la actualidad
Por los avances tecnológicos y los cambios sociales, la educación también se ha visto afectada en su capacidad de formar ciudadanos con una conciencia sólida basada en la moral, la ética y la cívica, fundamentos esenciales de una sociedad íntegra.

Esto se ha convertido en un gran desafío

Como resultado, observamos con preocupación el deterioro en las conductas y expresiones de niños, adolescentes y ciudadanos en general, quienes muchas veces no reciben la formación adecuada.

Esto genera:
Conflictos en las comunidades
Deterioro de los vínculos y afectos familiares, escolares y sociales

También se evidencia:
Falta de vocación de servicio
Débil compromiso con la transparencia
Disminución del respeto y la solidaridad

A esto se suma la influencia negativa de ciertos contenidos, ideologías y el uso inadecuado de la tecnología, que pueden distorsionar la formación de la conciencia.

Especialmente en las nuevas generaciones.

Una reflexión necesaria:
Todo esto nos va alejando de nuestras prioridades humanas y sociales fundamentales: aquellas que se basan en principios, normas, disciplinas y costumbres que definen la integridad ciudadana.

Estas situaciones ocurren, muchas veces, cuando se normalizan conductas de corrupción, de inmoralidad e incivismo, las cuales se difunden fácilmente en la sociedad y terminan siendo imitadas sin una reflexión crítica.

Asimismo, no podemos ignorar el impacto de ciertas influencias externas y manipulaciones que, en ausencia de una formación sólida en los valores morales, pueden ser asumidas como modelos válidos de conducta.

Impacto en la convivencia social

Estas dinámicas afectan directamente a:
La convivencia de paz
El respeto a la ley
Al orden social
Al fortalecimiento del Estado de derecho

Elementos esenciales para garantizar:
La calidad de vida
La seguridad ciudadana
El bienestar familiar
Llamado a la acción

Es momento de tomar conciencia

Debemos unir esfuerzos como ciudadanos, familias, instituciones, autoridades y Estado para enfrentar los desafíos sociales que afectan nuestra convivencia humanas, civilizadas y justas.

Erradicando las vulnerabilidades que obstaculizan tanto el progreso familiar como el desarrollo integral de la Nación.

En tu conciencia y sentimientos está la decisión...

Para contacto, solicitud de charlas, conferencias seminarios cursos y talleres:
Teléfono/wsp: (829) 666-7437
Email: organizacionformacionciudadana@gmail.com

Dirección: 
República Dominicana:
Calle 7, peatón A, No. 2, Villa Central, Rep. Dom.

jueves, 31 de marzo de 2011

👉 Díez Conocimientos Anticorruptivos 👈

Moralito dice; evita corromperte.
Definición de corrupción:
Es una acción ilegal que por sus consecuencias es considerado un acto ilícito por la violación a los códigos civiles y penales.

Desde la perspectiva ciudadana corrupción: 
Es la acción o acto de una persona física o jurídica, la cual altera la naturaleza de un proceso para así transfórmalo y beneficiarse en sentido pecuniario, material o de poder.

Podemos concluir estas definiciones de tal manera que:
La corrupción, es todo lo ajeno a la voluntad moral consciente o inconsciente, que nos hace corromper como persona física o jurídica, al sociabilizar una acción que es considerada ilícita.

Por lo tanto.
Todo lo que afecta a la transparencia, la confianza, la moral, la ética, la pureza y la dignidad del ciudadano, de la familia, de la sociedad, del gobierno y el Estado, es corrupción.

COMPARTEME no me ignores.

! Por quiénes te admiran, queriendo ser como tú ¡
! Por quiénes educamos para ser ciudadanos íntegros ¡
! Por quiénes dependen de las políticas públicas y sociales para su calidad de vida, seguridad ciudadana, progresos y posibilidades laborales justas ¡
Todos nos merecemos convivir en una sociedad cada vez más 

En nuestra conciencia esta la solución para una ciudadanía consciente y responsable.

Dedicado a la conciencia ciudadana

Durante las últimas décadas, los representantes elegidos por los ciudadanos de la República Dominicana, son quiénes asumen en su responsabilidad administrar los recursos del Estado.

Su rol incluye:
Gestionar el uso del erario público
Garantizar transparencia en los recursos nacionales e internacionales
Promulgar leyes justas
Garantizar seguridad ciudadana
Fortalecer la educación, formación y la cultura

De sus decisiones depende, en gran medida, las necesidades básicas, la calidad de vida, progreso de las familias, como el desarrollo de la nación.

Una realidad que no podemos ignorar
Sin embargo, en muchos casos, algunos representantes se alejan de ese compromiso.

Se produce una desconexión entre:
Las responsabilidades asumidas
Las necesidades reales de la ciudadanía

Esto se refleja en:
Débil cumplimiento del deber público
Falta de compromiso con el bien común
Distanciamiento de los principios establecidos en la Constitución

El resultado es un impacto negativo en el progreso colectivo.

El papel que juega la conciencia ciudadana, ante esta realidad, es fundamental, por esto se debe fortalecer sus capacidades.

Una sociedad consciente:
Exige responsabilidad
Evalúa a sus líderes
Participa activamente

Solo así se puede garantizar que quienes gobiernan cumplan con su deber de servir al pueblo con integridad.

El impacto de los líderes en la sociedad

Los líderes influyen directamente en la cultura social, sus acciones, palabra y ejemplos, se convierten en referencia para la ciudadanía.

Cuando actúan con integridad, fortalecen las convivencias.
Cuando no lo hacen, debilitan la confianza y la cohesión social.

El problema del mal ejemplo
Cuando los líderes ignoran los valores morales, los principios éticos, la cívica fundamental, se normalizan conductas de:
Corrupción 
Inmorales 
Incívicas
Debilitando el respeto a la ley
Se pierde la confianza social
Esto crea un efecto en cadena que afecta a toda la sociedad

En un sistema que necesita transformar

Existe una percepción creciente de que las mismas élites:
Se mantienen en el poder, protegiendo el mismo sistema
Se limitan nuevas opciones de liderazgo conscientes a las realidades
Se dificulta elegir representantes verdaderamente comprometidos con la integridad ciudadana
 
Esto genera frustración y desconfianza en la ciudadanía
Que observa la asusencia de un liderazgos con integridad
 
Estas circunstancias en el accionar político, deja a los votantes sin opciones, más qué, para elegir los mismo líderes, que apadrinan, propagan y protengen el mismo sistema de gobernanza.

Un llamado a la reflexión

Debemos preguntarnos:
¿Estamos eligiendo líderes con integridad?
¿Estamos exigiendo responsabilidad?
¿Estamos participando como ciudadanos comprometidos?

El cambio no depende solo de quienes gobiernan, sino también de quienes eligen.

El desafío de los valores en la sociedad actual

Vivimos en un entorno donde influyen:
La desinformación
La ignorancia 
La manipulación
La falta de educación en los valores morales

Esto dificulta distinguir:
Lo correcto de lo incorrecto
Lo bueno de lo malo
Lo justo de lo injusto

Que son principios clave

“La conciencia moral es la herramienta más poderosa para prevenir la corrupción.”

“La integridad expone la falsedad de la doble moral.”

¿Es posible una sociedad sin corrupción?
Sí, pero requiere compromiso real, concebido desde nuestra propia coinciencia, al enteder que:
No es un ideal imposible.
Es un objetivo alcanzable 

Cuando existe:
Responsabilidad ciudadana
Formación en valores morales, éticos y cívicos
Participación activa
Compromiso ciudadano

Inspirados en los ideales de una nación fundada sobre principios que debemos asumir en:
Nuestros deberes
Nuestros derechos
Nuestra responsabilidad social

Solo así podremos construir una sociedad basada en:
la integridad
la justicia
el respeto

Educación como base del cambio
La formación en los valores morales, éticos y cívicos debe comenzar desde la niñez.

Esto permite:
Desarrollar criterio propio
Resistir influencias negativas
Actuar con responsabilidad y respeto

Una herramienta para el cambio
Como parte de este compromiso se presentan los diez conocimientos anticorrupción, diseñados para:
Prevenir conductas incorrectas
Fortalecer la conciencia ciudadana
Promover una cultura de integridad

Estos principios forman parte del trabajo educativo desarrollado 
por la OFC
🔥 Mensaje final

La sociedad necesita un cambio y ese cambio comienza contigo.

Puedes:
Ignorar la realidad
O ser parte de la solución

La decisión está en tus manos.

Dedicado a la CONCIENCIA CIUDADANA:
Durante las últimas cinco décadas, los representantes electos por los ciudadanos de la República Dominicana han tenido en sus responsabilidades la administración de los recursos del Estado, su labor abarca la gestión y el destino del erario público, el digno uso y transparencia en la aplicación de las contribuciones internacionales como de los impuestos pagados por los ciudadanos, en sus manos esta la promulgación de leyes justas, y la garantía de la seguridad ciudadana, asimismo, su rol y decisiones son fundamentales para el fortalecimiento y calidad del sistema educativo, formativo y cultural de la Nación, de nuestros representantes dependen la promoción de políticas que nos aseguren una calidad de vida digna, impulsando el progreso familiar y desarrollo de la nación.

Estos funcionarios, al igual que cualquier otro ciudadano, provienen de diversos orígenes, poseen formación académica, pertenecen a familias y se desenvuelven en distintos estratos sociales, con una diferencia esencial la cual radica en que, como ciudadanos, hemos depositado en ellos nuestra confianza y el mandato de dirigir los destinos del Gobierno.

Sin embargo, es una cruda realidad que, en muchos casos visibles con facilidad, y por alguna razón que muchos bien conocemos, mientras que otros muchos por su condición de ignorancias están imposibilitados para comprender que muchos de estos representantes electos se van desvinculando con facilidad, dejando a un lado sus roles y responsabilidades en su compromiso ante las familias y ciudadanía de velar y cuidar por el progreso para una mejor sociedad y desarrollo de la Nación.

Esta desconexión social que nos alejan de las garantías a las necesidades básicas fundamentales, para poder relacionarnos como ciudadanos formados con integridad ciudadana, son atribuibles a una falta de comprensión de sus deberes o a un abandono deliberado de su compromiso con la Carta Magna.

Manifestándose en un descuido que afecta el progreso colectivo.

Es imperativo, por tanto, fomentar una mayor conciencia ciudadana que impulse a nuestros representantes a honrar el compromiso adquirido, de velar y cuidar activamente por el desarrollo integral de la Nación, asegurando que todos los ciudadanos puedan ejercer sus derechos para vivir con dignidad.

Contribuyendo así a una sociedad cada vez más civilizada, humana y justa.

Impacto de los Líderes en la Cultura Social:
Es un secreto a voces generalizado qué, de las conductas, acciones, ejemplos y palabras de nuestros líderes en su amplio sentido social (en su ámbito público como privado) influyen determinantemente en la cultura social, esto lo podemos determinar mediante la formación para ser ciudadanos, que han recibido desde su educación familiar y estudios en Los Valores Morales, Éticos y Cívicos, de esto fundamentalmente depende el grado de integridad que se les ha inculcado para sus capacidades, virtudes y cualidades.

Y ponerlas en práctica en sus vidas, roles y responsabilidades.

De estos comportamientos que se van generalizando y adoptan el colectivo desde temprana edad, los cuales pueden ser beneficiosos como perjudiciales, y su dirección está estrechamente ligada a la formación ciudadana que dichos líderes han recibido.

Una educación y formación sólidas en Los Valores Morales, Éticos y Cívicos son esenciales para que desde la niñez podamos desarrollar, conocer, aprender, asumir y poner en práctica estos principios y costumbres a lo largo de nuestras vidas, roles y responsabilidades. 

Aplicado de manera esencial en las funciones públicas y privadas, como de los entornos familiares, sociales, de nuestros representantes y fundamentalmente ante el pueblo que los elige y que, cada vez con mayor atención, los observa.

Cuando los líderes optan por ignorar o desconocer los principios fundamentales consagrados en la Carta Magna, se convierten en actores que, penosamente perpetúan un estatus quo perjudicial, que todo corrompe, sin darse cuenta o no importarles que sus acciones dañan su imagen y la confianza ante la sociedad.

Influyendo en un daño a la cohesión social, debilitando los valores que se deben forjar para una convivencia basada con rectitud y el respeto mutuo.

Y cómo nos ha influido un círculo vicioso de élites reflejado en el sistema político, que han cerrado el paso a verdaderas opciones para que la ciudadanía pueda visualizar representantes con una visión clara del progreso y desarrollo de nuestras familias, como de sus necesidades básicas fundamentales.
 
Esto nos lleva a reflexionar sobre la dificultad de seleccionar líderes que, a través de sus acciones, palabras y ejemplos, promuevan la cohesión social y la conciencia de integridad ciudadana hacía los deberes y roles.

En contraposición a aquellos que exhiben una doble moral. 

Que han afectando la confianza, dificultando el avance hacía la construcción de una sociedad cada vez más civilizada, humana y justa.

Y para quienes mantienen esté estatus de anarquía e ignorancias colectivas, sílbale está flexión: 

"Está en la conciencia de cada uno de nosotros, los ciudadanos y autoridades velar y cuidar la inocencia, el normal proceso de desarrollo de niños y adolescentes, inculcándoles, enseñándoles actuar con integridad en su formación para ser ciudadanos."

Te hacemos un llamado para que determines sí estas realidades son ciertas o no en nuestra sociedad Quisqueyana.


Que permiten desarrollo humano en la educación, de la manos con la formación ciudadana para desarrollar conciencia en Los Valores Morales, Éticos y Cívicos, sus presentes como futuros ciudadanos.

NO SE CORROMPEN


El desafío de los valores ciudadanos 
en un entorno social complejo

El sistema en el que vivimos se caracteriza por la prevalencia de prácticas como el tráfico de influencias, la manipulación y la ignorancia colectiva, dinámicas que influyen de manera significativa, entorpeciendo a la conciencia moral, ética y cívica de la ciudadanía. 

Estas circunstancias desformativas, a su vez, obstaculizan el discernimiento necesario para diferenciar adecuadamente entre lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, en el contexto de las acciones y decisiones que nos tocan enfrentar en la vida.

"La conciencia moral, es la voz interna más poderosa para prevenir los actos de corrupción."

“La inteligencia que sustenta los fundamentos éticos hacia los valores morales, es un peligro para los farsantes que sustentan la doble moral.”

Debemos estar concientes como comprometidos que luchar contra la corrupción es un desafío que todos podemos afrontar.

En el contexto de la sociedad:
La erradicación de la corrupción se percibe a menudo como un proyecto de ejecución extraordinariamente complejo, por ser una misión ardua como una lucha titánica.

Por las consecuencias que se deben asumir...

Siendo para aquellos que perpetúan los actos que todo corrompe, una percepción justificada, propagando la idea que, es imposible erradicarla en nuestra sociedad.

Pero debemos saber lo siguiente:
Es fundamental afirmar con certeza que la confianza en una sociedad libre de corrupción no solo es posible.

Sino que es un objetivo alcanzable.

Entiéndase que la piedra angular de esta aspiración reside en el compromiso activo de hombres y mujeres que asuman con responsabilidad y carácter sus deberes, ejerciendo sus derechos consagrados en nuestra Carta Magna.

Principios Morales y Cívicos que nos definen como ciudadanos de la patria de Juan Pablo Duarte y Díez, perpetuados en su legado que nos deben impulsar hacía un futuro de integridad y transparencia.

Fomentando una sociedad donde nos forjamos Los Valores Morales, Éticos y Cívicos ciudadanos.

La sociedad clama por un cambio profundo:
Té pide a gritos como un llamado incesante que la dejes ser a través de tus acciones, palabras y ejemplos una sociedad donde se permita manifestar como cultural general los comportamientos Morales, Éticos y Cívicos, como pilar de la cultura social, siendo un anhelo colectivo en busca de fortalecer los cimientos y tradiciones en nuestras relaciones familiares, vinculos escolares, sociales y laborales.

Por lo tanto:
Para que las generaciones presentes y futuras posean las condiciones, fortalezas y capacidades necesarias para evitar ser absorbidos por los males y conflictos sociales, es fundamental cultivarles el instinto que les permita desarrollar discernimiento para actuar con sentido común por medio a la conciencia Moral, Ética y Cívica.

Esta capacidad de integridad ciudadana, no solo los protegerá de influencias negativas, sino que los empoderará para construir activamente una sociedad cada vez más civilizada, humana y justa.

Para fortalecer conciencia ciudadana:
Presentamos una guía preventiva contra la corrupción, con el propósito de dotarla con herramientas preventivas eficaces, hemos seleccionado diez conocimientos anticorruptivos, para que nos sirvan de medida, como de estímulos.

 Para luchar contra la corrupción. 

Siendo estos principios meticulosamente adaptados y perfeccionados en el pasar del tiempo de las dos ediciones del libro de la autoría de Luciano Homero Vásquez Riveros, titulado: "Los Valores Morales como única alternativa a los males sociales." 

Y puedan con facilidad ser absorbidos por nuestros conocimientos.

Como medidas de prevención para estar preparados, evitando incurrir en actos ilícitos que los antisociales nos van trasmitiendo y fomentando con el fin de arrastrar a la sociedad hacía sus prácticas perjudiciales y que, puedan justificar sus acciones corruptivas.

Como protección de la sociedad:
Son estos diez conocimientos anticorruptivos para que se integren en nuestras habilidades adquiridas, sirviéndonos como medidas de prevención eficaces y, de esta manera estar mejores preparados para identificar y resistir los actos ilícitos.

Es tú decisión; si continuar permitiendo la corrupción o ser parte de la solución.
Para ti...


Por una ciudadanía libre de pensamientos de corrupción.

Primer conocimiento
Comprender los Deberes y Derechos
Base de la Ciudadanía:
Para estar en condiciones de erradicar, evitando el estatus de corrupción, la educación es clave: el primer paso que sé debe dar es por medio a un modelo formativo centrado en el desarrollo humano, que capacite la conciencia moral, ética y cívica de los presentes y futuros ciudadanos, permitiendoles distinguir lo prohibido en la aplicando de los  deberes y derechos.

Segundo conocimiento
Respetar las normas y leyes
El orden que nos protege:
Al conocer nuestros deberes y derechos ciudadanos, nos resultará fácil respetar las leyes y normas de convivencias, esto facilitará el cumplimiento de los roles familiares, sociales y laborales, evitando transmitir conductas corruptas, alineando nuestras acciones morales, éticas y cívicas, respetando la libertad propia y ajena.

Tercer conocimiento
 Fomentar el ejemplo ciudadano
Inspira con tus Acciones:
Cuando en la formación recibida nos han desarrollado las virtudes y cualidades humanas, estás se van manifestando naturalmente en las conductas, permitiendo que en el comportamiento del colectivo se refleje sensibilidad humana, creando cultura que inspira a los más jóvenes a seguir ejemplos que evitan ser parte de la corrupción, convirtiéndonos en referentes de integridad, rechazando cualquier circunstancia que perjudique el buen ejemplo y los principios ciudadanos.

Cuarto conocimiento
Identificar los actos de corrupción
Reconoce la Amenaza:
Es esencial dar a conocer las conductas corruptas y cómo estas se originan, esto requiere capacitar a la ciudadanía para desarrollar conciencia en Los Valores Morales, Éticos y Cívicos, así, se permite identificar estos actos y a quienes los cometen, neutralizando las acciones de los antisociales.

Quinto conocimiento
Construye el Bien Común:
La Carta Magna consagra mediante las políticas públicas de los gobiernos las responsabilidades del Estado, garantizando las necesidades básicas fundamentales hacía las familias para que puedan inculcar buenas costumbres y principios, siendo reforzadas por las escuelas, así fluya el Bien Común, de esta formalidad social hacemos un compromiso colectivo cultivado desde la formación ciudadana, que nos impulsa a prevenir la corrupción y mantener una cultura de integridad.

Sexto conocimiento
Piensa por ti mismo:
Familias, sociedad y gobierno deben confrontar el poder de los medios y redes sociales, que exaltan e idealizando las acciones de los antisociales, aprovechándose estos desaprensivos de este impacto mediático para fomentar la corrupción, inmoralidad e incivismo, y por la vulnerabilidad social arrastran a quienes por ignorancia asumen estas influencias. Sin que estos medios se preocupen por la propagación de estos males sociales.

Séptimo conocimiento
Prevención ante todo
La mejor defensa:
Al prevenir y evitar los actos de corrupción en instituciones públicas y privadas, el gobierno demuestra transparencia e integridad en sus funciones, favoreciendo la formación ética ciudadana a través de sus políticas públicas.

Octavo conocimiento
Crear cultura para denunciar
Tu voz cuenta:
Para la seguridad ciudadana, es fundamental que los ciudadanos se sientan protegidos y seguros al denunciar actos de corrupción como acciones antisociales, determinando las autoridades las garantías al denunciante con acciones justas, valorando estos comportamientos responsables que contribuyen a la armonía y la paz nacional.

Noveno conocimiento
Las uniones sociales
La familia y comunidad como baluartes:
La cohesión social, la unión familiar, la cultura y tradiciones se debilitan cuando se afectan los principios morales, éticos y cívicos en el accionar ciudadano, favoreciendo a las acciones violentas, deshonestas y delincuenciales. Cuando esto sucede las familias, escuelas y gobierno deben unirse con el fin de tomar decisiones conjuntas, creando habilidades y capacidades para inculcar y desarrollar una conciencia colectiva íntegra y participativa, que fortalezca la formación ciudadana.

Décimo conocimiento
Decisión y firmeza
Compromiso inquebrantable:
Al convivir íntegramente, contribuimos con fiel decisión a liberar a la Nación del mal de la corrupción, de la inmoralidad e incivismo, con el firme cumplimiento del deber ciudadano, asegurando a las futuras generaciones una sociedad con conciencia en los valores morales, éticos y cívicos. Disfruntado en felicidad de una sociedad donde las relaciones son civilizadas, humanas y justas.

Actuar con integridad hoy garantiza una sociedad 
más justa mañana.

Estos diez conocimientos han sido diseñados para fortalecer tu conciencia y prepararte activamente contra los actos de corrupción, siendo una herramienta para tu formación y prevención, ayudándote a discernir y resistir las influencias negativas que amenazan nuestra sociedad.

Una vez las autoridades, familias y ciudadanos tomen en cuenta estos diez conocimientos anticorruptivos.

Estaremos con plena capacidad de poder prevenir, evitar, percibir e identificar toda acción de corrupción propia como de los demás, así como denunciar e identificar quiénes cometen o mantiene el estatus que todo lo corrompe. 

Comprometiéndonos para actuar en unión.

En favor de cada familia, niño, adolescente y ciudadano.
Presentes como futuras generaciones.
   Muchas gracias !!
equipo OFC

Para solicitar:
Charlas, conferencias, cursos, capacitaciones, tallerres, semanarios.

Información:
Tel/wsp.: (829666-7437
Correo electrónico: organizacionformacionciudadana@gmail.com 



Provincia: Villa Central, Barahona, Rep. Dom.